Durante septiembre de 2026, el gasto de los hogares en Colombia alcanzó los $104,68 billones, lo que representa una variación del 9,14 % frente a los $95,91 billones facturados en el mismo mes de 2025.
Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el crecimiento real anual se ubicó en un 2,69 %, una tasa inferior al 4,59 % registrado en septiembre del año anterior y al 2,96 % alcanzado en agosto de este año.
De acuerdo con la medición de Gastometría de Raddar, aunque el consumo logró sostenerse en terreno positivo, persisten claras señales de moderación y agotamiento frente al mes anterior, sin lograr recuperar el ritmo de expansión que se traía acumulado en 2025.

Además, entre enero y septiembre de 2026, el gasto real acumulado de los hogares creció un 2,60 %, lo que significa una pérdida de tracción de 1,15 puntos porcentuales frente al 3,75 % registrado en el mismo periodo de 2025.
La excepción fue el tercer trimestre del año, periodo que mostró un crecimiento real del 2,46 %, lo que según Raddar refleja una desaceleración estructural.
El informe de la firma detalla que este menor impulso responde al impacto de las presiones inflacionarias recientes y a la culminación del ciclo de renovación de bienes durables y semidurables que venía apalancando la recuperación del consumo.
Mayor dependencia del crédito en el gasto
Raddar reveló que el financiamiento se consolidó como un recurso clave para sostener la actividad comercial de septiembre. De hecho, durante el tercer trimestre de 2026, este representó el 25,96 % de las fuentes de financiación del gasto.
En este periodo, el crédito de consumo mostró un alza significativa y recuperó terreno como fuente de gasto, impulsado por el interés de las familias en anticipar compras de la temporada de fin de año y por celebraciones como el mes de Amor y Amistad.

No obstante, esta dependencia crediticia enfrenta un panorama de alta cautela por el encarecimiento debido a las mayores tasas de interés tras la subida de 25 puntos básicos en la tasa de política monetaria por parte del Banco de la República a finales de septiembre, lo que amenaza con limitar el uso de este mecanismo en la recta final del año, de acuerdo con Raddar.
Por otro lado, aunque los ingresos laborales, salarios y rentas siguen siendo el sostén primario de los hogares al aportar el 70,79 % del gasto en el tercer trimestre, la caída en la ocupación registrada en agosto (la primera contracción anual de empleados desde mediados de 2024) enciende las alarmas sobre la capacidad futura de generación de ingresos.
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