El Gobierno Nacional dio un nuevo paso en el ajuste al esquema de subsidios a los combustibles con la expedición del Decreto 1428 de 2025, una norma que retira el beneficio del diésel (ACPM) para los vehículos de servicio particular, diplomático y oficial, y los obliga a pagar un precio más cercano al valor internacional.
La medida implica un encarecimiento del ACPM para un segmento del parque automotor que hasta ahora venía accediendo al mecanismo de estabilización de precios financiado por el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). El transporte público de carga y pasajeros quedó expresamente excluido del nuevo esquema.
Qué cambia con el nuevo esquema de precios
El centro del decreto está en la forma como se calculará el ingreso al productor del diésel que consumen los vehículos particulares. A partir de la entrada en vigencia del nuevo esquema, ese ingreso será, como mínimo, el precio de paridad internacional y no podrá superar el precio de paridad de importación.
Esto significa que los propietarios de camionetas, vans y otros vehículos particulares que funcionan con ACPM, muchos de ellos de gama media y alta, dejarán de beneficiarse del colchón que ofrecía el FEPC cuando el precio internacional del petróleo subía.
Aunque el Gobierno insiste en que no se trata de un aumento generalizado del diésel, para estos vehículos, el combustible será más caro que bajo el esquema anterior.
Implementación gradual y foco en grandes ciudades
El decreto no se aplicará de manera inmediata en todo el país. En una primera fase, el mecanismo diferencial arrancará en las principales ciudades y áreas metropolitanas, entre ellas Bogotá, Medellín, Barranquilla, Cali y varios de sus municipios vecinos.
Según el texto, esta focalización inicial responde a razones de control, monitoreo y fiscalización, ya que en estas zonas se concentra buena parte del consumo de diésel por parte de vehículos particulares y existe mayor capacidad institucional para vigilar la medida.
El Gobierno hará seguimiento a los resultados de esta etapa y, con base en esa información, evaluará si extiende el esquema a otros municipios.

La advertencia de la SIC
La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) pidió precisar el ámbito de aplicación del mecanismo diferencial y dejar explícito qué tipos de vehículos quedarían cobijados por la medida. Como resultado de esa advertencia, el decreto estableció de manera expresa que el nuevo esquema solo aplica a vehículos de servicio particular, diplomático y oficial, y excluye al transporte público.
La Superintendencia también señaló que la metodología que se expida para calcular el nuevo precio del diésel deberá volver a ser evaluada desde el enfoque de libre competencia, con el fin de evitar distorsiones en el mercado de combustibles.
Destacado: Colombia arranca 2026 con nueva subida en el precio de la gasolina y ACPM.
Desde la perspectiva fiscal, el decreto busca reducir el déficit del FEPC y mejorar la focalización de los subsidios, liberando recursos públicos que podrían destinarse a otros frentes de gasto e inversión.
Sin embargo, los avances de la medida dependerán de la reglamentación que aún está pendiente. Los ministerios de Hacienda y de Minas y Energía tienen hasta seis meses para definir la metodología exacta del nuevo ingreso al productor.
El decreto puede consultarse aquí.




