Las protestas contra los peajes en el Eje Cafetero volvieron a poner sobre la mesa el futuro de la concesión Autopistas del Café, que finalizará en 2027 tras casi tres décadas operando uno de los corredores viales más importantes del país.
En los últimos días, comunidades realizaron plantones y manifestaciones en diferentes peajes ubicados sobre las vías que conectan a Caldas, Risaralda y Quindío. Los manifestantes reiteraron su rechazo al cobro de siete peajes en este corredor vial, mientras que algunos actos vandálicos afectaron instalaciones de las casetas de recaudo.
En medio de la controversia, el presidente Gustavo Petro propuso que la concesión no continúe una vez termine el contrato y planteó la posibilidad de suspender los peajes antes de 2027.
“Mi propuesta es que ya no debe seguir la concesión de las Autopistas del Café después de terminado el contrato. La concesión revierte a la Nación y los peajes pueden cesar ahora comprando lo que queda de concesión o asumir los peajes con el presupuesto nacional hasta terminar contrato”, señaló el mandatario.
Petro también reiteró su intención de priorizar la construcción de carreteras mediante obra pública y no bajo esquemas de concesión. “Mi gobierno promueve la construcción de carreteras por obra pública y no por concesiones, con lo cual paulatinamente se acaban los peajes en Colombia”, afirmó.
La concesión, que conecta a Armenia, Pereira y Manizales, hace parte de la primera generación de concesiones viales del país y actualmente se prepara para iniciar el proceso de reversión al Estado.
En conversación con Valora Analitik, Mauricio Vega, gerente general de la concesión, explicó que aunque la reversión está prevista para 2027, todavía no existe una fecha definida para la entrega oficial del corredor.
Mientras avanza esa transición, la concesión ejecuta trabajos de mantenimiento mayor sobre la infraestructura para garantizar condiciones adecuadas de servicio y durabilidad una vez el corredor vuelva a manos de la Nación.
No obstante, Vega advirtió que la vía todavía enfrenta retos importantes, entre ellos la construcción de nuevos tramos de doble calzada, ciclorrutas y carriles exclusivos para pago electrónico en peajes.
El directivo también expresó preocupación por el futuro de la infraestructura vial en medio de la situación fiscal del país y defendió el modelo de asociaciones público-privadas (APP).
“Ojalá esta vía vuelva a concesionarse. En la región ya hemos tenido experiencias de infraestructura que dejó de ser concesionada y los resultados no han sido buenos”, afirmó.
Tras la reversión, la concesión iniciará su etapa de liquidación. Según Vega, ese proceso viene planeándose desde hace varios años para garantizar una transición ordenada y evitar improvisaciones.




