El Gobierno Nacional radicó formalmente ante el Congreso una solicitud de trámite de urgencia e insistencia destinado al proyecto para adicionar $2,7 billones al Presupuesto General de la Nación de 2026, es decir, el que se está ejecutando en la actualidad.
La iniciativa busca incorporar una adición de recursos destinados exclusivamente a atender las consecuencias del terremoto del pasado 10 de agosto, así como autorizar un traslado presupuestal por $1,2 billones para mitigar los riesgos del sector eléctrico ante la llegada del fenómeno de El Niño.
La petición fue dirigida a los presidentes de Senado y Cámara, así como a los directivos de las comisiones económicas conjuntas con la firma del ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, y del ministro de Hacienda y Crédito Público, Miguel Gómez Martínez.
El Ejecutivo solicitó aplicar los mecanismos constitucionales de urgencia para reducir los tiempos de debate en el Congreso, ante la premura de contar con las partidas requeridas para la asistencia humanitaria y la estabilidad operativa de los servicios públicos en el país.

¿Por qué es clave el proyecto para adicionar $2,7 billones al Presupuesto 2026?
De acuerdo con la carta enviada por los miembros del gabinete, los nuevos recursos provienen del recaudo estimado a partir del paquete de medidas tributarias, aduaneras y cambiarias extraordinarias expedidas por el Gobierno en el marco del estado de emergencia decretado tras el sismo.
Según expone el Ejecutivo, la totalidad de estos recursos se canalizará hacia el Fondo Milagro, patrimonio autónomo adscrito al Ministerio de Hacienda creado para liderar la respuesta post terremoto.
A través de esta herramienta se financiarán de manera directa los programas de “asistencia humanitaria, la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo”.
De forma paralela a la adición presupuestal, el proyecto radicado por el Gobierno De La Espriella plantea una redistribución de partidas por $1,2 billones dentro del presupuesto de este año.
La operación busca mover saldos disponibles no comprometidos de las carteras de Hacienda y de Minas y Energía para transferirlos a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.
Este ajuste tiene como objetivo blindar la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional y preservar la estabilidad financiera del Mercado de Energía Mayorista, justo cuando el Ideam acaba de confirmar que la oleada de calor que vivirá Colombia se sentirá con fuerza hasta marzo de 2027.
De acuerdo con el documento, el sistema energético enfrenta presiones críticas agravadas por el impacto del fenómeno de El Niño en el periodo 2026-2027, lo que hace necesario desplegar recursos para asegurar la generación y prevenir contingencias en el suministro eléctrico.
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