La industria de pinturas y recubrimientos en Colombia tiene una producción estimada en $2,7 billones, con más de 18.700 empleos directos.
Sin embargo, su impacto se ve reflejado en otros factores, tales como la transformación de espacios y en la mejora de la calidad de vida de las personas con los productos.
Y es que desde hace más de 15 años, las empresas en Colombia vienen fortaleciendo sus capacidades de investigación y desarrollo, dando paso a una nueva generación de productos que responden a las necesidades actuales de los consumidores y del entorno, y que están transformando profundamente la industria.
Hoy es posible encontrar pinturas base agua de alto desempeño, recubrimientos antibacteriales, soluciones antihongos, pinturas ignífugas y productos con propiedades aislantes, entre otros, que no solo embellecen, sino que también protegen las superficies, cuidan la salud y el ambiente, y prolongan la vida útil de las superficies.
Estos avances también se reflejan en la evolución hacia productos más seguros. La industria formal ha migrado a formulaciones con bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles (COV), libres de metales pesados como el plomo y con menores niveles de toxicidad, lo que reduce riesgos para las personas y el medio ambiente.
Pero además, la innovación ha llegado a los procesos internos, donde cada vez más compañías han incorporado prácticas sostenibles que buscan optimizar el uso de recursos y reducir su huella ambiental, entre las que se encuentran: implementación de paneles solares, sistemas de tratamiento y reutilización de aguas, manejo responsable de residuos y lodos, así como la adopción de modelos de economía circular para las canecas y envases.

“El liderazgo del sector formal ha permitido elevar los estándares de calidad de las pinturas en Colombia, lo que esperamos sirva de referencia y ejemplo para las micro y pequeñas empresas que avanzan en ese mismo proceso de fortalecimiento. Necesitamos que la industria se siga formalizando, y que los consumidores sean más conscientes de las bondades de pintar sus espacios, naturalmente con pinturas de buena calidad, que sean resistentes y que protejan la salud y el ambiente”, aseguró Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos.
Rol del consumidor y otros actores clave en el producto
El rol del consumidor cobra especial relevancia, ya que la pintura es un producto que contiene componentes químicos y cumple funciones específicas según el espacio y las condiciones donde se aplica.
Expertos aseguran que elegir adecuadamente no solo garantiza mejores resultados estéticos y de durabilidad, sino que también contribuye al cuidado de la salud y el ambiente.
Así mismo, actores clave como pintores, ferreteros y asesores juegan un papel determinante en este proceso. Una recomendación adecuada construye confianza y fidelización en el cliente, fortaleciendo toda la cadena de valor.

En Colombia se estima un consumo per cápita de pinturas cercano a 3,4 litros al año, lo que la ubica por debajo de la mayoría de los países de la región, pero representa una oportunidad de crecimiento para el sector.
De cara al futuro, “la industria de pinturas en Colombia continúa avanzando hacia un modelo cada vez más innovador, sostenible y centrado en el bienestar. El trabajo articulado entre el gremio, sector público, academia, empresas fabricantes, distribuidores, aplicadores y consumidores será determinante para seguir fortaleciendo un sector que no solo transforma espacios, sino que también aporta al desarrollo del país”, concluyó Mitchell.




