En 2025, el mercado colombiano de productos tissue alcanzó cerca de 138.000 toneladas y alrededor de $2,1 billones en valor.
Este mercado está compuesto principalmente por tres grandes categorías: papel higiénico, servilletas y toallas de cocina. El papel higiénico concentra la mayor participación del gasto, por tratarse de un producto de reposición constante y sin sustitutos reales en el hogar. Le siguen las servilletas y las toallas de cocina, que han ganado relevancia en los últimos años por cambios en hábitos de higiene, mayor consumo en casa y una búsqueda creciente de practicidad y conveniencia.
En ese contexto, marcas como Familia, que cumple 60 años en Colombia y hace parte del portafolio de Essity, ha asumido un rol activo como vocera del sector.

Hoy, Familia lidera el segmento branded con 51,7 % en papel higiénico y 59 % en servilletas, y cuenta con 21,5 % del mercado total de papel higiénico en valor.
“Cuando hablamos de tissue no estamos hablando solo de papel higiénico, sino de una industria que mueve más de dos billones de pesos al año en Colombia y que impacta todos los días la vida de millones de personas. Es una categoría esencial para el funcionamiento del hogar y para la dinámica del consumo masivo”, señaló Carlos Vélez, director de marketing tissue Andino y Caribe de Familia.
Actualmente, el mercado tissue no solo compite por precio o volumen, sino por valor agregado. La innovación en una categoría madura ha llevado al desarrollo de productos de mayor grosor y rendimiento, formatos que optimizan el gasto del hogar, propuestas multipropósito y líneas con atributos de sostenibilidad, como las elaboradas con fibras recicladas.

Además de su impacto económico, el sector tissue cumple un rol social y ambiental cada vez más visible. Iniciativas como Familia Green, elaborada con 100 % fibras recicladas, muestran cómo el consumo diario puede conectarse con modelos de economía circular, reducción de huella de carbono y apoyo a poblaciones vulnerables, como los recicladores de oficio.
“Hoy el consumidor no solo pregunta cuánto rinde un producto, sino de dónde viene, qué impacto tiene y cómo se alinea con sus valores. Esa conversación ya llegó al tissue y está transformando la manera en que se diseñan los productos y se comunica la categoría”, concluyó Carlos Vélez.




