Para miles de ciudadanos del campo, hablar de tierras no es una discusión lejana ni jurídica en abstracto. Es, muchas veces, un problema que define la vida diaria: una propiedad en disputa, un trámite que no avanza, un conflicto sobre uso o tenencia que tarda años en resolverse o una decisión estatal que termina enredada entre despachos distintos.
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Por eso, la nueva ley en Colombia sobre jurisdicción agraria no solo toca al sistema judicial: puede cambiar la forma en que se tramitan conflictos que afectan de manera directa a comunidades rurales, productores y familias campesinas.
El cambio es de fondo porque busca corregir una fragmentación que durante años complicó la resolución de controversias agrarias. Hasta ahora, estos asuntos podían terminar repartidos entre jueces civiles y la jurisdicción contencioso-administrativa, según el tipo de caso.
Con la nueva ley, la apuesta es avanzar hacia una justicia especializada, con jueces y tribunales enfocados exclusivamente en esta materia. Esa promesa, justamente, es la que explica por qué esta norma ha sido presentada como uno de los movimientos más relevantes recientes para la justicia rural en Colombia.
Qué cambia con la nueva ley en Colombia sobre tierras
Tras la aprobación del Congreso y la posterior sanción presidencial, quedó promulgada la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Agraria y Rural, una norma que desarrolla el Acto Legislativo 03 de 2023, con el que se creó esta jurisdicción dentro de la Rama Judicial. El objetivo oficial es acercar una justicia “rápida y justa” para los conflictos relacionados con la tierra y fortalecer el acceso a la justicia de la población campesina y rural.

En lo concreto, la ley permitirá crear una Sala Civil, Agraria y Rural en la Corte Suprema de Justicia y definir el funcionamiento de una estructura especializada para estos asuntos, junto con la apertura de Tribunales Agrarios y Rurales y jueces con competencia específica en la materia.
La reforma constitucional ya había establecido que la Jurisdicción Agraria y Rural haría parte de la administración de justicia y que su órgano de cierre sería la Sala de Casación Civil, Agraria y Rural de la Corte Suprema de Justicia, sin perjuicio de competencias del Consejo de Estado.
Ese rediseño no es menor. Según el Gobierno, la iniciativa busca dirimir conflictos de tierras, mejorar la justicia rural, proteger la propiedad y fomentar la paz en el campo. En términos prácticos, esto significa que disputas sobre propiedad, uso y tenencia de la tierra deberían ser conocidas por una jurisdicción especializada, en lugar de seguir dispersas entre distintos jueces y tribunales.
Por qué este cambio importa para el ciudadano
Para el ciudadano rural, el impacto potencial está en el acceso y en la claridad. Un sistema especializado puede reducir la incertidumbre de no saber ante qué autoridad debe llevarse un caso y, al mismo tiempo, elevar la calidad técnica de las decisiones judiciales en asuntos agrarios.
Francisco Lara Sabogal, docente de Posgrados de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Uniagraria, explicó que “durante muchos años se consideró que los jueces civiles debían resolver los asuntos agrarios. Sin embargo, esto generó una duplicidad de jurisdicciones”.
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Ese diagnóstico ayuda a entender uno de los principales cuellos de botella que intenta corregir la nueva ley: que coexistían escenarios distintos para resolver controversias del campo, incluyendo asuntos vinculados con baldíos y otras decisiones administrativas.
El mismo experto sostiene que era vital expedir esta ley estatutaria para modificar la Ley de Administración de Justicia y dar origen a los tribunales y jueces agrarios, necesarios para implementar el Acuerdo de Paz y sus decretos reglamentarios. En ese sentido, el cambio no solo tiene una dimensión judicial, sino también institucional y territorial.
Unificación, especialización y retos pendientes
Uno de los avances más importantes, según el análisis entregado, es que con esta norma se unifica la competencia en una jurisdicción agraria, que ya no será ni civil ni contencioso-administrativa, sino especializada para resolver estas controversias. Es decir, se configura la figura de un juez unificado y especializado para estos conflictos.
Además, desde 2024 el Ministerio de Justicia había explicado que el proyecto establecía la creación de tribunales y juzgados dedicados exclusivamente a resolver conflictos agrarios y rurales, junto con centros de apoyo técnico y facilitadores agrarios y rurales para orientar a la ciudadanía en el acceso a esta justicia.
Sin embargo, la entrada en operación plena todavía enfrenta tareas pendientes. La Corte Constitucional avaló en 2025 la mayor parte de la estructura de esta jurisdicción, pero también recordó la necesidad de culminar el proceso con la ley ordinaria que defina competencias y procedimientos.

MinJusticia reiteró entonces que aún debía discutirse esa ley operativa, clave para fijar aspectos como requisitos de demanda, práctica de pruebas y funcionamiento procesal.
Sobre ese punto, Lara advirtió que “aún queda pendiente un aspecto fundamental. Una ley en trámite que regule de manera integral la jurisdicción agraria”. A su juicio, aunque esta ley fue un paso clave al crear los jueces, el procedimiento todavía requiere una regulación más completa.
La nueva ley en Colombia marca un giro histórico, pero su verdadero efecto se medirá en la implementación. El reto no será solo crear despachos y salas especializadas, sino lograr que funcionen con cobertura suficiente, conocimiento técnico y capacidad real para responder a la demanda de justicia rural.
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Para el ciudadano, la señal es clara: los conflictos de tierras empiezan a entrar en una nueva etapa institucional. Para el Estado, la presión ahora estará en convertir la promesa de especialización en resultados concretos: menos dispersión, más seguridad jurídica y decisiones mejor adaptadas a la complejidad del campo colombiano. Porque si la ley cambia cómo deben resolverse estos problemas, lo que sigue es demostrar que también puede cambiar la vida de quienes llevan años esperando una respuesta.




