El creciente interés de los colombianos por el ahorro, las inversiones y las finanzas personales está impulsando una mayor profesionalización de la planeación financiera en el país.
En ese contexto, la Asociación Colombiana de Planeación Financiera (ACPF) busca fortalecer la asesoría especializada mediante estándares internacionales y un enfoque que priorice las necesidades de las personas sobre la comercialización de productos financieros.
Según Johan Lozano, vicepresidente de la ACPF, el desarrollo que ha tenido el mercado colombiano permite avanzar hacia un nuevo modelo de asesoría financiera.
«Creemos que ya es el momento en el que la industria está un poquito más madura para llevar este mensaje: la asesoría, por lo menos en el sector financiero, hay que llevarla como vocación; un poco más integral, un poco más centrada en el cliente y, eventualmente, un poquito menos en el producto», afirmó en entrevista con Valora Analitik.
La asociación reúne actualmente cerca de 200 afiliados entre personas naturales y jurídicas y trabaja en la profesionalización de esta actividad en Colombia. Además, el país cuenta hoy con diez profesionales certificados bajo el estándar internacional CFP (Certified Financial Planner), cifra que la organización espera elevar a cerca de 30 en el corto plazo.
Más interés por invertir exige mayor asesoría
Para Lozano, el auge de las plataformas digitales y de los creadores de contenido especializados en inversiones ha contribuido a despertar un mayor interés de los colombianos por las finanzas personales, aunque también ha hecho más importante distinguir entre opiniones y asesoría profesional.
«Hoy la tecnología ha traído inversiones, conceptos y opiniones. El consumidor tiene que comenzar a diferenciar cuáles vienen de la experiencia, del conocimiento y de trabajar bajo estándares internacionales y cuáles pueden ser simplemente consejos de personas que tienen una experiencia particular», señaló.
Uno de los principales cambios que promueve la ACPF consiste en que la asesoría financiera parta del conocimiento de las metas personales y familiares de cada cliente, antes de recomendar productos o estrategias de inversión.
«Lo más importante es entender qué quiere el cliente para su vida y para su familia. Nuestras primeras conversaciones no son de números ni de indicadores financieros; son de objetivos de vida», explicó Lozano.
A partir de ese diagnóstico, los profesionales estructuran un plan que integra aspectos como flujo de caja, administración de activos, jubilación, gestión de riesgos, planeación tributaria y protección patrimonial, los seis pilares sobre los que se basa la certificación internacional CFP otorgada por la Financial Planning Standards Board (FPSB).

Educación financiera gana relevancia
La asociación considera que el mayor interés por aprender sobre inversiones representa una oportunidad para fortalecer la cultura financiera en Colombia.
De acuerdo con Katherin Díaz, especialista en tributación corporativa citada por la ACPF, durante el último año se ha observado un mayor interés de los colombianos por la educación y la planeación financiera, impulsado en parte por el crecimiento de creadores de contenido especializados.
No obstante, señaló que esta tendencia también incrementa la necesidad de contar con planeadores financieros certificados que diseñen estrategias acordes con los objetivos de cada persona.




