El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se mantiene firme con sus intenciones de adquirir Groenlandia.
De un tiempo para acá, el mandatario estadounidense ha expuesto las razones por las que considera que su país necesita adquirir este territorio. Esa lista la encabezan motivos de seguridad nacional, a partir de los cuales no se descarta el uso de la fuerza militar.
Pero, ¿por qué le importa tanto esta isla a la Casa Blanca?
Interés creciente
Entre los atributos que hacen a Groenlandia una región ‘apetecida’ por la administración Trump se incluye su ubicación estratégica. La isla más grande del mundo se encuentra entre América del Norte y el Ártico, lo que la convierte en un territorio idóneo para la instalación de sistemas de alerta temprana en caso de ataques con misiles y para monitorear buques en la zona.
A lo anterior se le suma su alto potencial de recursos.
Por un lado, está su riqueza mineral. De acuerdo con información del Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS, por sus siglás en inglés), esta región tiene capacidad para suministrar 27 de las 34 “materias primas críticas” identificadas por la Comisión Europea, incluyendo las llamadas tierras raras.
A pesar de lo que su nombre indica, las tierras raras no son tierras, sino un grupo de 17 minerales con alto potencial industrial y tecnológico. En esa lista se incluyen componentes como el escandio, el itrio y los 15 elementos del grupo de los lantánidos.
Su denominación se deriva de la complejidad que implica obtener estos recursos. Pues, si bien no necesariamente son escasos, si es difícil aislarlos a su estado más puro. Su importancia también radica en que representan insumos claves para el desarrollo de instrumentos como los semiconductores.
Los estudios también apuntan a que Groenlandia podría albergar importantes reservas de petróleo y gas, recursos que podrían volverse más accesibles a medida que el calentamiento global provoque el derretimiento de la capa de hielo que cubre la isla.

Se intensifican los llamados
Si bien desde su primer mandato Trump ha puesto la mira en la isla, las preocupaciones en torno a este territorio resurgieron tras la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, la cual derivo en la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro.
La Casa Blanca ha afirmado que tienen varias opciones sobre la mesa para encaminarse a obtener el control sobre Groenlandia, incluyendo su compra.
No obstante, la isla ha sido clara con su postura frente al tema. En múltiples oportunidades, las autoridades locales han señalado que su territorio no está en venta y han hecho un llamado al gobierno estadounidense a no generar más presión en torno al tema.
En declaraciones recientes, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, señaló que su pueblo elegiría a Dinamarca antes que a Estados Unidos si se le pidiera que tomara esa decisión de manera inmediata. Trump, por su parte, ha indicado que “cualquier cosa menor” al control de Estados Unidos sobre esta isla es “inaceptable”.




