En mayo de 2026, la inflación registró un alza y se ubicó en 5,84 %. Algunos de los segmentos que incrementaron el costo de vida fueron alojamiento (dentro de los que se incluye en el listado la categoría de servicios públicos), alimentos y bebidas no alcohólicas, así como restaurantes y hoteles.
Pero si solo se pone la lupa sobre el rubro de alojamiento y servicios públicos, fueron los alquileres y el suministro de agua los que tuvieron un mayor peso dentro de la inflación; sin embargo, la electricidad, el gas y otros combustibles registraron disminuciones o apenas leves aumentos.

Según los datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la electricidad tuvo una variación de -1,93 %; el gas (0,45 %); y el rubro de estufas, hornos y pipetas de gas (0,99 %). La contribución del gas a la inflación apenas se ubicó en 0,01 puntos porcentuales.
Lo anterior quiere decir que los energéticos no fueron los grandes impulsores de la inflación. Por el contrario, registraron disminuciones, como fue el caso de la electricidad, junto con un leve incremento del gas.
Este comportamiento se presenta en un escenario en el que Colombia importa cerca de 25 % del gas que consume para atender la demanda de hogares, pequeños comercios y gas vehicular.




