Los precios internacionales del petróleo se situaron por debajo de sus máximos este viernes, en un contexto de persistentes tensiones en torno al Estrecho de Ormuz.
La vía marítima, que es clave para el transporte de crudo, permanece mayoritariamente cerrada a pesar de un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán.
A inicios de la jornada, los futuros del WTI subían 0,6 %, alcanzando los US$98,46 por barril, mientras que el Brent aumentaba 0,42 %, situándose en US$96,36. No obstante, hacia las 6:30 a.m. (hora de Colombia) las cifras daban un giro y retrocedían levemente.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, advirtió el jueves a Irán que debe «detenerse ahora» si está cobrando a los petroleros por transitar el estrecho, una medida que pone en riesgo el acuerdo de alto el fuego de dos semanas supeditado a la reapertura de la vía.
Los flujos de transporte a través de este punto geográfico, que manejaba el 20 % del suministro mundial de petróleo antes del conflicto, siguen altamente restringidos.
Reportes del viernes indicaron que la mayoría de los buques que transitaron por el estrecho en el último día estaban vinculados a Irán.
«Irán está haciendo un trabajo muy pobre, algunos dirían que deshonroso, al permitir que el petróleo pase por el Estrecho de Ormuz», expresó Trump a través de Truth Social.

Por su parte, Adrian Beciri, CEO de Ducat Maritime, describió a CNBC la situación como «extremadamente caótica», señalando que no existe una ruta establecida y que los propietarios de barcos están pagando sumas «ridículas» para transitar cerca de la costa iraní.
Estrecho de Ormuz y el impacto en la infraestructura energética de Arabia Saudita
A la par de la crisis marítima, ataques contra la infraestructura energética de Arabia Saudita han mermado su capacidad de producción.
Los ataques han reducido la capacidad de producción de petróleo en unos 600.000 barriles diarios y han recortado los flujos a través del oleoducto Este-Oeste en aproximadamente 700.000 barriles por día, según la Agencia de Prensa Saudí.
Impactos iraníes alcanzaron una estación de bombeo a lo largo de dicho oleoducto, el cual transporta crudo desde el Golfo Pérsico hasta la terminal de Yanbu en el Mar Rojo. Riad ha dependido de esta ruta como alternativa principal debido a la inviabilidad de los envíos por Ormuz.
Paralelamente, ataques en los campos petroleros de Manifa y Khurais han recortado la producción del reino en otros 600.000 barriles diarios, afectando también a varias refinerías.
A pesar del acuerdo de alto el fuego alcanzado el martes, el director ejecutivo de la petrolera estatal de los Emiratos Árabes Unidos confirmó el jueves que la vía permanece cerrada para el transporte comercial. Con las importaciones del Golfo cayendo por debajo de los 2 millones de barriles diarios, analistas de Goldman Sachs advirtieron que los compradores podrían verse obligados a recurrir a sus reservas estratégicas y suministros alternativos durante al menos un mes más




