La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo este miércoles su tasa de referencia en el rango de 3,5 % a 3,75 %, en la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) presidida por Jerome Powell. El resultado era ampliamente anticipado, los mercados asignaban una probabilidad superior al 97 % a que no hubiera movimiento.
La decisión marca la tercera pausa consecutiva del año y consolida un escenario de tasas altas por más tiempo. La inflación saltó de 2,4 % en febrero a 3,3 % anual en marzo, el nivel más alto desde mayo de 2024, impulsada en parte por el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Medio Oriente.
El giro en las expectativas
El conflicto en Irán cambió radicalmente las proyecciones del mercado. Antes de que el conflicto se intensificara a finales de febrero, los inversores anticipaban al menos dos recortes de tasas en 2026. Esa perspectiva cambió y los mercados asignan apenas un 35 % de probabilidad a un único recorte de 25 puntos básicos antes de que termine el año.
Según un sondeo de Reuters realizado entre el 17 y el 21 de abril, 56 de 103 especialistas prevén que la tasa permanecerá estable hasta al menos fin de septiembre, frente al casi 70 % que esperaba al menos una baja para entonces en la encuesta de fines de marzo. Más llamativo aún: casi un tercio anticipa que las tasas no se moverán en todo 2026.

El relevo en la FED
Además de la decisión sobre tasas, la reunión estuvo marcada por una transición institucional. El Comité del Senado votó el miércoles la nominación de Kevin Warsh como sucesor de Powell, cuyo mandato como presidente vence el 15 de mayo. Warsh fue el hombre de confianza del entonces presidente Ben Bernanke durante la crisis financiera de 2008-2009 y es visto por los mercados como una fuente de estabilidad.
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