Más de 30 organizaciones del sector salud en Colombia construyeron un documento de consensos y propuestas dirigido al próximo gobierno nacional, con el propósito de servir como hoja de ruta para enfrentar la crisis del sistema y orientar decisiones estructurales en materia sanitaria.
El documento, titulado “Consensos para el futuro del sector salud: una base para un diálogo responsable sobre el futuro del sistema colombiano”, reúne 14 consensos sectoriales y seis bloques de acción estratégica, elaborados tras un proceso de diálogo entre distintos actores del sistema.
Entre los principales ejes planteados se encuentran la protección financiera del sistema, el fortalecimiento del talento humano como pilar estructural, la consolidación de la salud como política de Estado, la estabilidad normativa y un plan de choque para la estabilización inmediata del sector.
Los participantes insistieron en la necesidad de garantizar una sostenibilidad financiera responsable, con suficiencia técnica, reglas claras y uso transparente de los recursos públicos. En ese sentido, hicieron un llamado a adoptar desde el primer día de un nuevo gobierno un plan nacional de estabilización financiera y humanitaria que permita separar la deuda estructural de la operativa, normalizar el flujo de recursos y asegurar la continuidad de tratamientos críticos.
Asimismo, propusieron instalar una mesa técnica nacional de estabilización que articule decisiones urgentes entre el Gobierno Nacional, las entidades territoriales y los diferentes actores del sistema de salud.
Dentro de las medidas planteadas para garantizar la sostenibilidad financiera, el sector pidió determinar y publicar la cifra real de los pasivos del sistema mediante una consolidación técnica e independiente que diferencie entre deuda operativa, estructural y derivada de intervenciones estatales.
También solicitaron un ajuste técnico de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), basado en evidencia y en cumplimiento de las órdenes emitidas por la Corte Constitucional sobre UPC y presupuesto máximo. A esto se suma el llamado a estabilizar la situación financiera y contable de Nueva EPS, entidad que, según señalaron, no presenta estados financieros desde hace dos años.
En materia de aseguramiento, los consensos incluyen la protección prioritaria de pacientes con enfermedades crónicas y la estabilización de las EPS intervenidas. Además, el documento resalta la necesidad de fortalecer el talento humano en salud mediante el pago oportuno de salarios y la ampliación en la formación de especialistas para mejorar la capacidad resolutiva del sistema.
Otro de los puntos destacados fue el acceso a tecnología y medicamentos. Los actores del sector pidieron garantizar la continuidad del proceso de modernización tecnológica de Invima y de su comisión revisora como un proyecto estratégico de Estado.
Los participantes concluyeron que convertir estos consensos en políticas viables exigirá liderazgo, rigor técnico y capacidad de articulación intersectorial. El documento fue puesto a disposición de partidos políticos, candidaturas presidenciales, el Congreso de la República y autoridades nacionales y territoriales, con el objetivo de contribuir a consolidar la salud como una política de Estado.
No obstante, algunos de los actores que participaron en la construcción del texto señalaron que, en el mediano y largo plazo, podrían requerirse reformas estructurales adicionales al sistema de salud. En ese contexto, varios sectores han promovido o presentado ante el Congreso propuestas de transformación más profundas que no fueron desarrolladas en el presente documento.




