La compañía productora de ventanas de aluminio y PVC, y vidrio y aluminio arquitectónico, Tecnoglass, reportó sus resultados del cuarto trimestre y todo 2025, con ventas que crecieron 10,5 % frente al año anterior, impulsadas por una expansión geográfica, mayor participación de mercado y la adquisición de Continental Glass en marzo de 2025.
Con esto, los ingresos en 2025 alcanzaron los US$983,6 millones frente a US$890,2 millones de 2024, es decir, 10,5 % más que en el periodo anterior. Solo en el cuarto trimestre, la facturación llegó a US$245,3 millones, también un nivel récord para ese período, con un alza anual de 2,4 %.
Por su parte, la utilidad neta del año cerró en US$159,6 millones -levemente por debajo del dato del 2024-, equivalente a US$3,42 por acción diluida. Mientras que la utilidad neta ajustada anual fue de US$167 millones o US$3,58 por acción diluida.
El reporte de Tecnoglass señala que en el resultado trimestral, los ingresos del segmento multifamiliar y comercial crecieron 5,3 % interanual, impulsados por crecimientos orgánicos en mercados clave y, en menor medida, por la incorporación de Continental Glass. Los ingresos del segmento residencial unifamiliar, en cambio, cayeron 2,2 % frente al año anterior.
La firma explicó que, si bien las iniciativas de precios y el aumento de participación de mercado aportaron positivamente, no lograron compensar una base comparativa exigente del año anterior: en el cuarto trimestre de 2024 se registró un aumento temporal en la facturación relacionado con la expiración de exenciones del impuesto sobre ventas en Florida para ventanas, situación que no se repitió en 2025.
Al margen de lo anterior, José Manuel Daes, director ejecutivo de la empresa, aseguró: «Registramos ingresos récord durante el cuarto trimestre y año completo, lo que refleja la resiliencia de nuestro modelo de negocio y la sólida demanda de nuestra oferta diferenciada, que nos permite continuar aumentando participación de mercado».
Y añadió: «Nuestro enfoque disciplinado en manejo del capital de trabajo nos permitió generar un fuerte flujo de caja a pesar de incrementos mayores a los esperados en los costos del aluminio, aranceles y efectos cambiarios desfavorables».
De otro lado, la utilidad bruta de Tecnoglass aumentó 10,9 % en 2025 y llegó hasta US$421,4 millones, con un margen bruto de 42,8 %, levemente superior al 42,7 % registrado en 2024.

La mejora obedeció principalmente a mejores precios de venta y mayor apalancamiento operativo, parcialmente compensados por un impacto desfavorable del tipo de cambio, mayores costos de materias primas y gastos salariales más elevados.
La utilidad operativa del año fue de US$230,7 millones frente a US$227 millones en 2024, mientras que el Ebitda ajustado del año fue de US$291,3 millones, con un margen de 29,6 %, frente a US$275,8 millones y un margen de 31 % del 2024.
Backlog récord, expansión geográfica y devolución de capital a accionistas de Tecnoglass
Por otro lado, el director de operaciones de Tecnoglass, Christian Daes, destacó que los pedidos residenciales crecieron 20 % interanual en el cuarto trimestre y que esa fortaleza continúa en el primer trimestre de 2026.
Señaló, además, que el dinamismo en los mercados multifamiliar y comercial generó otro trimestre con cartera de pedidos récord, con un backlog que se extiende hasta bien entrado el 2027.
En materia de expansión geográfica, la compañía ha abierto nuevos showrooms en el sureste y la costa oeste de Estados Unidos para fortalecer su capacidad de llegar a clientes y capturar oportunidades de crecimiento adicionales.
«Nuestra expansión geográfica, nuestra oferta de ventanas de vinilo e incremento en participación de mercado, continúan impulsando el crecimiento del negocio. Esta diversificación geográfica, combinada con nuestros márgenes líderes en la industria y un portafolio de productos innovador, nos posiciona para seguir ganando participación en 2026», afirmó Daes.

Así mismo, destacó que, durante 2025, la compañía devolvió capital a los accionistas mediante US$118 millones en recompras de acciones y US$28,1 millones en dividendos en efectivo, pero no se quedó allí. De hecho, en noviembre pasado, la Junta Directiva amplió el programa hasta US$150 millones y en febrero de 2026 aprobó una nueva extensión hasta un total acumulado de US$250 millones.
Del total, Tecnoglass ya ha realizado recompras por aproximadamente US$140 millones desde el inicio del programa, con lo cual aún dispone de unos US$110 millones restantes.
Proyecciones para 2026
Para 2026, la compañía proyecta superar los US$1.000 millones de ingresos, con un rango entre US$1.060 millones y US$1.130 millones, lo que implica un crecimiento de aproximadamente 11 % en el punto medio. Además, prevé lograr un Ebitda ajustado de entre US$265 millones y US$305 millones.
La perspectiva toma en cuenta los costos elevados del aluminio, la dinámica laboral y los tipos de cambio desfavorables, pero parte de supuestos prudentes y no incorpora ajustes adicionales a los precios de venta ni posibles coberturas financieras que la compañía evalúa activamente.
«Continuamos beneficiándonos de ajustes previos a los precios de venta y acciones para mitigar costos en respuesta a los elevados costos de insumos y aranceles sobre ciertos productos», indicó Santiago Giraldo, director financiero de la compañía.

Y agregó: «Con mayor participación de mercado y expansión geográfica firmemente en marcha, esperamos dar continuidad a nuestro historial de décadas de alto desempeño en la industria este año y en el futuro«.
Ahora bien, Tecnoglass también reportó actualizaciones estratégicas para este año, incluyendo un plan aprobado por la Junta Directiva para trasladar su domicilio legal desde las Islas Caimán a los Estados Unidos -sujeto a aprobación de los accionistas-, lo cual prevé lograr en la primera mitad de 2026.
Esta movida busca simplificar su estructura organizativa y regulatoria, optimizar la eficiencia fiscal de las distribuciones de dividendos y ampliar su base potencial de inversionistas, incluyendo a aquellos con restricciones para invertir en compañías domiciliadas por fuera de Estados Unidos. En todo caso, la sede principal seguirá estando en Miami, Florida.
Adicionalmente, la firma adelanta un estudio de viabilidad para la posible construcción de una nueva planta de última generación en territorio estadounidense, incluyendo un proceso de debida diligencia sobre una localidad ya identificada.
Se espera que esta sea altamente automatizada y diseñada para atender las necesidades de crecimiento futuro más allá de la capacidad instalada actual. En caso de que la evaluación sea favorable, el gasto de capital relacionado con este proyecto en 2026 se limitaría a la compra del terreno, según informó la compañía.




