Libro de la semana por Valora Analitik: Así ha sido la ‘larga vida’ de Alquería

Como un negocio familiar fue concebida la fundación de Alquería, una de las marcas de leche más representativas y queridas por los colombianos. Carlos Enrique Cavelier, presidente de la compañía, le contó a Valora Analitik lo que han sido estos años de camino buscando otorgar esa ‘larga vida’ al país.

Desde 1959 a hoy Alquería mantiene el mismo propósito de mejora continua en sus procesos para brindar calidad y bienestar en sus productos, y es que, no por nada, fue la primera planta procesadora del país bajo el lema de que ‘una botella de leche es una botella de salud’.

¿Cómo nace Alquería?

Alquería arranca por una inquietud de mi abuelo, Jorge Cavelier, de que la gente tomara leche pausterizada y no cruda, porque la leche cruda tiene las enfermedades de las vacas. Por eso Pausteur, el inventor de la pasteurización, se hizo tan famoso, porque entendió que las vacunas son importantes, pero la leche pasteurizada da muchas mayores garantías de tranquilidad para las madres y que no tienen enfermedades niños.

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¿Cuándo entra usted a hacer parte y qué ha sido lo más relevante?

Yo entro a la empresa en el año 1992 después de estar unos años en la política con Galán y empezamos a trabajar el proyecto de leche ‘Larga vida’ en 1995, que era un producto nuevo en ese momento.

Pero hoy día el 90 % de la leche Colombia es larga, vida, la leche procesada. Entonces digamos que eso es un cambio estructural, es la industria para un mejor producto porque la lechera ‘Larga vida’ no tiene que tener refrigeraciones y eso ahorra un montón de energía y huella de carbono. Además, la leche se mantiene en mejores condiciones que si fuera que si fuera fresca.

¿Por qué decide escribir este libro?

Quería contar lo que hemos hecho en estos años, y que otras personas, emprendedores y usuarios puedan aprender de lo que hemos hecho. También historias sobre gerencia que le permiten a la gente aprender y construir sobre lo construido.

¿Cuál considera el mayor reto que ha tenido la compañía?

El mayor fue el reto de la quiebra del año 1999 de la ley 550 del 2000, donde se dieron créditos bancarios a muy corto plazo y toda la crisis de 1998. Tuvimos que entrar a ese proceso que duró seis años a en el 2005 salimos y preparamos toda la deuda.

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Otro momento muy difícil, pero hace dos años y sigue estando que es el tema de los lactosueros muchos industriales siguen haciendo uso de lactosuero, según lo ha dicho el ministro de Agricultura anterior y a Superintendencia de la Industria y Comercio.

¿Cómo cree que la gente percibe e Alquería?

Tenemos el primer top of mind, somos la marca de leche más querida por los colombianos y en Kantar siempre estamos primeros o segundos. Y según Nielsen hoy es la marca más vendida.

Es una confianza enorme en la calidad de la leche y es lo que hemos hecho durante toda la vida porque desde el principio Alquería lanzó que ‘una botella de leche es una botella de salud’ entonces eso atrae muchísimo a los consumidores.

La gente quiere una calidad extraordinaria y es lo que hacemos con los productores de leche en nuestras plantas. Eso demuestra que el esfuerzo del equipo de trabajo es bien grande y, segundo, que la gente disfruta lo que hacemos porque la calidad se ve en el sabor. Disfrutan lo que hacemos en cremas, yogures, en quesos, en leches deslactosadas.

¿Cuáles han sido las cosas más relevantes con la Fundación Alquería?

Alquería tuvo un hito el año pasado que fue convertirse en la primera compañía B de Colombia. Una compañía B que implica balance en todo sentido, pero sobre todo balance social y ambiental.

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El impacto que tenemos sobre nuestra operación y el ambiente ha sido muy crítico. Hay que subir nuestros índices de causalidades, tenemos plástico neutro y en 2025 esperamos ser neto positivo en términos de las emisiones de la planta y de la cadena en e 2030 porque el 85 % de nuestras emisiones están es en las fincas.

Pero venimos haciendo un trabajo de silvopastoreo, siembra de árboles y alimentación para las vacas podremos estar seguramente en ese nivel en 2030.

¿Qué opina de la reforma agraria?

Básicamente la reforma agraria nos parece bastante crítica. Hay que entregar 1,5 millones de hectáreas que prometió la ministra de diferentes fuentes, pero hay que entregarlas claramente como se ha dicho que entregarlas con vías, crédito y sin necesidad.

Y por eso nuestro proyecto de Hada Madrina es esencial para lograr que muchos campesinos tengan la garantía de compra de leche, y eso hay que lograrlo pues a través de legislación del Ministerio.

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Esto implica tener las plantas pulverizadoras de leche para almacenar la leche excedente porque siempre que sobra producto no se recoge la leche. Y también que podamos dar la asistencia técnica del crédito para que la gente suba sus propiedades y su producción.

¿Y frente a la reforma tributaria?

Nuestra inquietud mayor era que los lácteos no estuvieran incluidos en ultra procesados y eso se ha logrado.

Estamos muy de acuerdo con que la reforma sea progresiva y que las personas que tengamos más ingresos paguemos más.

¿Cómo ve la inflación?

Dependemos de un fenómeno global. Estados Unidos ha subido tasas y Colombia también lo ha venido haciendo.

El tema sobre todo es en la subida de la oferta de alimentos. Si la oferta de alimentos sube, los precios tienden a bajar y es lo mejor que podría pasar y por eso queremos hacer mucho énfasis en ese sentido.

A veces depende de temas como que los campesinos no tienen ingresos, no tienen flujo de caja para comprar abonos. Lo ideal sería otorgarles créditos de corto plazo para subir para poder sembrar, porque si no se vuelve un círculo vicioso.

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