Cumplir 20 años en Colombia no es menor para una empresa ligada al gasto del hogar y al sector inmobiliario. Menos aún en un contexto de inflación elevada, freno en la vivienda nueva y mayor cautela en el gasto.
Aun así, la operación colombiana de BoConcept cerró 2024 con un crecimiento del 52 % en ventas frente al año anterior y, en 2025, superó ampliamente el crecimiento promedio global de la marca. Además, alcanzó el EBITDA más alto de los últimos ocho años, consolidándose como una de las operaciones con mejor desempeño financiero dentro de la red internacional.
En entrevista con Valora Analitik, Alejandro Sardi, gerente general de Crusardi, empresa que representa a la marca en el país, explica que el resultado no responde a una coyuntura puntual, sino a una serie de ajustes hechos en el modelo de negocio desde hace varios años .
¿Cómo funciona hoy BoConcept en Colombia?
BoConcept tiene tiendas físicas en Bogotá y Medellín, pero su operación es nacional. En los últimos años, la compañía fortaleció un modelo que le permite atender ciudades donde no tiene presencia física, apoyándose en asesorías virtuales, llamadas y herramientas de visualización en 3D.
Este esquema ha reducido la necesidad de expansión física, una decisión relevante en un entorno de costos elevados y consumo más prudente.
En la práctica, el negocio combina asesorías puntuales con proyectos de mayor complejidad, tanto para hogares como para espacios corporativos.
¿Qué explica que Colombia sea una de las franquicias más rentables de la marca?
Dentro de una red presente en más de 65 países y más de 250 franquiciados, la operación colombiana se ha consolidado como una de las más productivas. En 2025, se posicionó como la número uno en ventas promedio por tienda en Norteamérica, Centroamérica y Suramérica, además de ser el franquiciado más longevo de la región.
Para Sardi, la clave ha sido la ejecución y la disciplina operativa. Durante dos décadas, Crusardi se enfocó en ordenar procesos, seguir la estrategia global y aprender del mercado local, en lugar de hacer cambios constantes de rumbo.
A esto se suma una base de clientes amplia: más de 80.000 familias han sido atendidas por la marca en Colombia, con niveles de recompra cercanos al 59 %, un indicador relevante en un negocio de consumo.
¿Por qué el canal B2B se volvió clave en medio del freno inmobiliario?
Uno de los principales motores del crecimiento reciente ha sido el canal B2B. En un momento en el que el sector inmobiliario enfrenta ventas más lentas y mayores costos de construcción, BoConcept reforzó su trabajo con constructoras, inmobiliarias e inversionistas.
El foco ha estado en el amoblamiento de edificios completos, residenciales y comerciales, una estrategia que permite a los desarrolladores diferenciar sus proyectos sin recurrir a descuentos en el precio del metro cuadrado. En este canal, la operación colombiana registró un crecimiento superior al 400 % en 2025.
Este enfoque ha ayudado a acelerar la comercialización de proyectos y a mejorar sus tiempos de estabilización financiera, en un mercado donde competir solo por precio se ha vuelto cada vez más complejo.
¿Por qué Crusardi mantiene su apuesta por Colombia?
Mientras parte del empresariado ha optado por diversificar fuera del país, Crusardi decidió concentrar su operación en Colombia. La lectura, según Alejandro Sardi, es que el mercado sigue ofreciendo oportunidades para quienes entienden el contexto y ajustan su modelo de negocio.
El ejecutivo destaca el talento humano y la posibilidad de implementar en Colombia soluciones que ya han probado funcionar en otros mercados. En economías más maduras, explica, el margen para innovar es menor; en Colombia, todavía hay espacio para hacerlo con visión de largo plazo.
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El caso de BoConcept muestra cómo algunas empresas están navegando la desaceleración: menos expansión física, más foco en rentabilidad, alianzas estratégicas y decisiones pensadas para sostener el negocio.




