Este martes, en la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro convocó a varios expresidentes de la República y a algunos integrantes de las comisiones segundas del Congreso con el fin de analizar el rumbo de la relación entre Colombia y Estados Unidos.
La cita se da en un contexto marcado por tensiones entre ambos países y la cita de Petro con Trump en febrero. En la agenda del encuentro también estará la situación en Venezuela.
El mandatario estará acompañado por la canciller, Rosa Yolanda Villavicencio, quien presentará los principales temas de interés en la relación bilateral con Estados Unidos, el panorama regional frente a Venezuela y los desafíos globales que inciden en la política exterior colombiana.
Se espera la asistencia del expresidente Ernesto Samper y de Juan Manuel Santos. Este último confirmó su presencia y señaló que, pese a sus diferencias con el actual Gobierno, acudirá al encuentro “como es el deber de todo expresidente” en el marco de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores. “El interés nacional debe estar por encima de las diferencias políticas”, afirmó.
¿Quiénes rechazaron la invitación de Petro?
Sin embargo, varios expresidentes declinaron la invitación. Andrés Pastrana, a través de una carta, cuestionó la política exterior del actual Gobierno y señaló que el encuentro debería servir para “rectificar la política frente a Estados Unidos en materia de pactos de paz con el narcotráfico y cultivos de coca, así como el apoyo al narcorégimen de Venezuela”, al que responsabilizó de mantener presos políticos.
Por su parte, el expresidente Álvaro Uribe afirmó en declaraciones a La FM que no participará en la reunión, aunque indicó que sí se comunicará con la canciller para transmitirle su posición. Según explicó, desde que dejó la Presidencia no ha asistido a este tipo de encuentros en la Casa de Nariño, pero ha mantenido la práctica de dialogar directamente con los jefes de la diplomacia colombiana.
Iván Duque también confirmó que no asistirá, argumentando que se encuentra fuera del país cumpliendo compromisos previamente adquiridos. No obstante, señaló que sostuvo una conversación “amable y sincera” con la canciller, en la que expresó su preocupación por lo que considera un debilitamiento de la agenda integral de lucha contra el narcotráfico en el actual Gobierno.
Entre los puntos que mencionó están la reducción de los grupos manuales de erradicación, las menores metas de erradicación en 15 años, el abandono del proceso para retomar la aspersión aérea, la caída en los niveles de incautación y lo que calificó como una actitud permisiva frente a grupos narcoterroristas. Duque aseguró que Colombia debe mostrar resultados concretos para sostener una relación sólida y bipartidista con Estados Unidos, y reiteró su disposición a contribuir al fortalecimiento de las relaciones internacionales del país.




