El arranque de un nuevo año suele traer ciertas presiones financieras tras los gastos de fin de año. Y en algunas ocasiones, puede haber “guayabo” sobre el uso que se le da a la prima, bonos o recursos extra que reciben los colombianos.
Para identificar esta dinámica, MejorCDT publicó su segunda versión del Índice de Arrepentimiento Financiero, que revela la forma en la que más de 1.000 consultados manejaron el dinero adicional que recibieron al cierre de 2025.
El estudio arroja varias señales. Por ejemplo, 88 % de los encuestados afirma que estos extras se convierten en plata de bolsillo. Adicionalmente, casi ocho de cada 10 colombianos han sentido ese “guayabo” financiero.
Otro dato relevante tiene que ver con la organización del dinero. En esta muestra de MejorCDT, 55 % de los consultados expresó tener planeado el uso de la prima. Sin embargo, los resultados muestran una clara contradicción: aunque una gran mayoría afirma que sí planea sus decisiones financieras, el 79 % de los encuestados reconoce haberse arrepentido.
Relacionado: ¿Rentabilidades de doble dígito para 2026?: esta es la visión de MejorCDT que ya supera los 500.000 usuarios

¿En qué se gastan los colombianos la prima?
Los datos recolectados en esta encuesta muestran un gasto altamente fragmentado: la prima no se invierte, se dispersa. Con esto en mente, el 19 % de la prima se fue en necesidades básicas, seguido del gasto asociado a vacaciones (18 %), pago de deudas (14 %).
De acuerdo con MejorCDT, en estos casos, el dinero se destina casi por completo a consumos que no dejan rastro en enero. El ahorro y la inversión fue la opción seleccionada por 12 % de los consultados y la compra de hogar solo por el 3 %.
Con esto en mente, una de las conclusiones es que el ingreso extra se “evapora” al atender urgencias del presente (como celebraciones) mientras la inversión queda relegada. El resultado es una sensación recurrente de oportunidad perdida, porque el dinero sale de la cuenta y no vuelve.
Sobre este comportamiento, Carlos Correa, director ejecutivo y cofundador de MejorCDT, indicó que el ahorro “es el único motor capaz de convertir el dinero en bienestar tangible. Mientras el gasto impulsivo deja un rastro de arrepentimiento, la inversión genera una cadena de resultados positivos: el 92 % de quienes ahorraron no solo conservaron su capital, sino que lograron mayor estabilidad financiera y una mejor capacidad para enfrentar imprevistos”.

Optimismo financiero para 2026
A pesar del ciclo de arrepentimiento y las barreras identificadas, los colombianos mantienen una mirada positiva hacia el futuro.
MejorCDT encontró que el 72,1 % de los encuestados se siente “muy optimista” respecto a su situación económica para 2026, lo que representa una amplia mayoría que proyecta una mejora en sus finanzas personales.
Sin embargo, ese optimismo no vive en el vacío; está inevitablemente condicionado por el entorno que nos rodea, como la proximidad de las elecciones.

La medición indica que el contexto político actúa como un disparador de parálisis financiera, pues el 46 % de los encuestados considera que será más cauteloso ante el panorama de 2026, lo que demuestra que la incertidumbre externa frena incluso las mejores intenciones de inversión.
Esta actitud defensiva congela el capital y alimenta el ciclo de oportunidades perdidas, reforzando el arrepentimiento por no haber actuado a tiempo.




