La Registraduría Nacional del Estado Civil cerró la puerta a la participación de Daniel Quintero en la consulta de izquierda prevista para el 8 de marzo de 2026, al rechazar su inscripción como precandidato presidencial del denominado ‘Frente por la Vida’.
Según el acto administrativo, la inscripción de Quintero —presentada por el Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) y el Partido del Trabajo de Colombia— fue improcedente por razones legales asociadas a su participación previa en una consulta popular.
El argumento central: ya compitió y perdió en otra consulta
La Registraduría sostuvo que Daniel Quintero ya participó en la consulta popular del 26 de octubre de 2025, en la que resultó derrotado tras obtener la tercera votación, y que ahora pretende ser postulado nuevamente, pero a través de organizaciones políticas distintas.
Para la autoridad electoral, aceptar esa inscripción “conduciría al absurdo”, pues implicaría permitir que un ciudadano que ya compitió y perdió en una consulta presidencial vuelva a presentarse en un nuevo proceso, amparado en el aval de otros partidos, pese a que la ley estatutaria lo prohíbe.
Aunque negó la inscripción de Quintero, la Registraduría remitió al Consejo Nacional Electoral (CNE) el acuerdo de voluntades mediante el cual se inscribieron los demás precandidatos del ‘Frente por la Vida’: Iván Cepeda Castro, Roy Leonardo Barreras Montealegre y Camilo Ernesto Romero Galeano.
Ese traslado se hizo para que el CNE se pronuncie sobre la habilitación de estos aspirantes para participar en la consulta del 8 de marzo.
Un nuevo capítulo en la disputa electoral
La decisión introduce un nuevo frente jurídico y político en la reconfiguración de la izquierda de cara a las presidenciales de 2026. Mientras el CNE deberá definir el alcance de las inscripciones avaladas por varios partidos del bloque progresista, el caso de Daniel Quintero queda, por ahora, fuera de la consulta, con un argumento que refuerza la tesis de una sola oportunidad para competir en consultas presidenciales, independientemente del partido que otorgue el aval.




