Nike, una de las mayores compañías de artículos deportivos del mundo, planea despedir a 775 trabajadores en centros de distribución de Estados Unidos como parte de una aceleración en la automatización de su cadena logística. La medida afectará exclusivamente a instalaciones ubicadas en los estados de Tennessee y Misisipi, según confirmó la empresa.
La decisión se produce en un contexto de ajuste operativo y financiero. Nike cuenta con más de 77.000 empleados a nivel global y ya había anunciado 1.000 despidos en 2024, en medio de una caída sostenida en sus beneficios y una presión adicional sobre sus márgenes por factores externos como los aranceles a las importaciones desde China impulsados por el gobierno de Donald Trump.
En un comunicado enviado a medios, un portavoz de la compañía explicó que la empresa está “afilando su presencia en la cadena de suministro, acelerando el uso de tecnología avanzada y automatización, e invirtiendo en las capacidades que necesitan sus equipos para el futuro”. El objetivo declarado es reducir la complejidad operativa y mejorar la eficiencia para retomar una senda de crecimiento rentable de largo plazo.
El ajuste laboral coincide con una etapa de desaceleración en el desempeño financiero de la compañía, pese a que sus ingresos se mantienen en niveles elevados frente a los estándares del sector.

Automatización y ajustes en la cadena de suministro de Nike
La automatización logística se ha convertido en una prioridad estratégica para Nike, especialmente en sus centros de distribución, donde la empresa está incorporando tecnologías de clasificación, almacenamiento y despacho automatizado. Este tipo de infraestructura permite reducir costos laborales, acelerar tiempos de entrega y responder con mayor flexibilidad a la demanda del comercio electrónico.
Como referencia, 775 empleos equivalen a más del total de trabajadores de varias plantas industriales medianas en Colombia, o al personal completo de operación logística de múltiples empresas de retail regional. La magnitud del ajuste refleja el impacto directo que la automatización está teniendo sobre el empleo operativo en grandes corporaciones mundiales.
Nike busca con estos cambios simplificar su red de distribución en Estados Unidos, un mercado clave que representa una parte significativa de sus ingresos totales. Aunque la compañía no ha informado despidos fuera de ese país asociados a este plan específico.
En los primeros seis meses de su ejercicio fiscal 2026, Nike reportó un beneficio neto atribuido de US$1.519 millones, lo que representa una caída del 31 % frente al mismo periodo del año anterior. Este retroceso se suma a la contracción del 32 % en los beneficios trimestrales reportada en diciembre pasado.

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El director ejecutivo, Elliott Hill, ya había anticipado que la compañía tomaría decisiones para fortalecer la salud financiera de sus marcas y adaptarse a un entorno global más restrictivo. La automatización aparece ahora como una de las palancas centrales de ese proceso.




