El plan para construir la doble calzada faltante en la vía Bogotá – Villavicencio, que comenzó a soñarse formalmente en 2023 con un contrato de consultoría, quedó estacando y podría no tener un norte definido para concretarse de aquí a mediano plazo.
Documentos de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), conocidos en exclusiva por Valora Analitik, confirman que el proceso de estudios y diseños se paralizó mientras millones de colombianos celebraban las fiestas de Navidad.
De hecho, el pasado 24 de diciembre, la vicepresidenta de estructuración de la entidad, Gina Juliana Rincón, suspendió el contrato tras una solicitud de la empresa a cargo, llamada Consorcio Corredor BT-05 (conformado por C&M Consultores y ESI Consulting).
La suspensión que se concretó en plena Navidad
Estas firmas tienen la tarea de hacer viable el megaproyecto para construir la doble calzada faltante en la vía Bogotá – Villavicencio, puntualmente entre los sectores de El Tablón y Boquerón.

Se trata de obras clave para la movilidad entre el centro del país y los Llanos Orientales, pues incluyen el tramo que hoy no tiene dos carriles continuos por sentido y que está afectado por diversos puntos críticos, lo cual genera constantes cierres de la vía.
Con esto en mente, el gobierno de Gustavo Petro adjudicó en septiembre de 2023 el contrato de consultoría para realizar los estudios definitivos de estas obras, incluyendo aspectos técnicos, jurídicos, financieros, administrativos, contables, prediales, ambientales, sociales y de riesgos.
Para esto, la ANI dividió las tareas del contratista en cuatro fases: tres que debían quedar listas al 31 de diciembre de 2024 y una última que podría realizarse en un periodo de dos años adicionales, es decir, hasta finales del 2026.

No obstante, como lo reconoció el Consorcio Corredor BT-05 en una carta enviada a la entidad y conocida en exclusiva por Valora Analitik, “el contrato ha sido objeto de modificaciones orientadas a ajustar los plazos de las fases, atendiendo a la complejidad técnica del proyecto”.
Y aunque dejó claro que se ha avanzado en la elaboración, ajuste y maduración de los productos asociados al modelo financiero, la evaluación socioeconómica, la estructuración de riesgos y la actualización de documentos contractuales, ha habido otros factores que no le han permitido avanzar.
¿Por qué se estancó el plan para construir la doble calzada faltanet en la vía Bogotá – Villavicencio?
Por lo anterior, la vicepresidenta de estructuración de la ANI autorizó a finales del año pasado una primera suspensión del contrato durante un mes, teniendo en cuenta que están pendientes trámites ante entidades como los ministerios de Hacienda y Transporte, y el Departamento Nacional de Planeación (DNP).
No hay que olvidar que este tipo de megaproyectos requieren inversiones billonarias y, por ende, deben ser aprobados por entidades del Gobierno en instancias como el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) o el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis).

Sin embargo, desde diciembre, poco o nada ha cambiado y la funcionaria aceptó un nuevo cambio en el proceso que se concretó el pasado 22 de enero, a través de un documento publicado en el portal de contratación pública Secop II.
En el acta, Rincón aprobó prorrogar la suspensión hasta el próximo 23 de febrero, “dado que las situaciones que originaron la suspensión se mantienen, son ajenas a la voluntad de las partes y no generarán reclamación alguna por parte del consultor”.
La confirmación de que se estancó el plan para construir la doble calzada faltante en la vía Bogotá – Villavicencio se dio luego de que el contratista le enviara una nueva carta a la entidad, en la que reconoció que mantenía la misma situación que había argumentado en las vísperas de la Navidad del año pasado.
“El cierre efectivo de la Fase III depende actualmente de factores que exceden el control directo tanto del consultor como de la ANI”, anotó el consultor.

Y agregó que, si bien los productos de esta fase han alcanzado un nivel de avance que permite su trámite ante las entidades competentes, el balón está en manos del Gobierno, que deberá definir le apuesta o no a desarrollar este megaproyecto de más de $3 billones.
Los factores que pondrían en jaque el futuro del megaproyecto
A pesar de lo anterior, el contratista señala varios factores que podrían perjudicar el futuro de este megaproyecto y que, en su mayoría, responden a la falta de recursos en el Gobierno Nacional.
Puntualmente, la firma señaló que hay diversos proyectos estratégicos que demandan recursos de la Nación y como este nuevo se propone que sea financiado 100 % con vigencias futuras -sin incremento de tarifas de peajes en la zona- toda la inversión sería cargada al Presupuesto de la Nación de las próximas décadas.

El segundo apunta a que la ANI está intentando en la actualidad contratar otra concesión vial para el corredor Estanquillo – Popayán, que demandará inversiones por más de $7 billones y haría improbable que otra iniciativa billonaria salga adelante en el corto plazo.
Por todo lo anterior, la firma consultora anotó que es necesario hacer “un análisis a cargo de las entidades públicas de la oportunidad en la que se debe iniciar las aprobaciones del proyecto teniendo en cuenta ese referente actual”.
Valora Analitik se contactó con la ANI para conocer su posición sobre el futuro de este megaproyecto, pero no obtuvo respuesta.




