Entrevista | Empresas verían grave afectación de caja en 2026 por medidas laborales, según Raddar

Elecciones, Mundial de fútbol y otros eventos internacionales impactarían el gasto de los hogares este año

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El 2025 arranca con un panorama complejo para las empresas colombianas.

Camilo Herrera, CEO de Raddar, advirtió en entrevista con Valora Analitik que el ajuste del salario mínimo, junto con mayores costos y cambios laborales, podría restar hasta un punto al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y acelerar despidos e informalidad.

A los mayores costos laborales derivados del incremento del salario mínimo se suman presiones energéticas, menor generación de utilidades y un entorno fiscal que sigue siendo frágil.

Para Herrera, el impacto combinado de estas variables ya comienza a sentirse tanto en la caja de las compañías como en las decisiones de contratación y en el comportamiento del consumo de los hogares.

“Lo primero que sabemos es que las cajas de las compañías se van a reducir mucho. Hay aumento de costos de nómina, de energía, menor generación de utilidades y además se mantuvo la sobretasa de la retención en la fuente. La caja de las empresas va a quedar apretada, y eso va a dar problemas”, aseguró Herrera.

Un impacto que puede llegar al PIB

Según los cálculos de Raddar, el efecto del aumento del salario mínimo y de los ajustes asociados podría restar entre medio punto y hasta un punto porcentual al crecimiento del PIB en un escenario pesimista.

“Medio punto es el cálculo que hace todo el mundo. En un peor escenario puede llegar a un punto. Todavía estamos viendo qué dicen los gremios, como la Andi, pero yo creo que hay un parte de tranquilidad macroeconómica, no fiscal. En lo fiscal sabemos que el problema es gigante”, afirmó.

Raddar

Herrera advirtió que, además de la deuda reconocida por el Gobierno, existen pasivos adicionales como las obligaciones del sector salud y devoluciones pendientes de impuestos, lo que hace que el tamaño real del problema sea mayor.

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En este contexto, otro de los mayores temas en la actualidad está relacionado con la productividad que, de acuerdo con Raddar, cayó de forma generalizada en casi todos los sectores.

“La combinación de normas laborales de los últimos tres años, junto con la reducción de la jornada semanal, obligó a muchas empresas a contratar más personas para producir lo mismo. Si alguien tenía 10 personas y producían 10 unidades; ahora necesita 12 personas para producir esas mismas 10 unidades. Eso no funciona”, explicó.

Aunque muchas compañías hicieron ajustes graduales, Herrera anticipa que los recortes de personal podrían intensificarse en los primeros meses del año.

“La cantidad de despidos que vamos a ver en enero, febrero y marzo es alta. Vamos a ver si quedan absorbidos por la creación de nuevos empleos, pero la informalidad va a crecer de una manera inmanejable”, dijo.

Otro efecto relevante será el impacto sobre el clima laboral, y es que señaló que subir salarios a unos trabajadores y a otros no puede generar conflictos internos.

Como respuesta, las empresas podrían fortalecer esquemas de compensación no salariales. “Vamos a volver a ver bonos de pago, bonos alimenticios, temas de vestuario y otros beneficios en especie que van a coger una fuerza gigantesca”, señaló.

Incluso, manifestó, el alza del salario mínimo implica mayores obligaciones indirectas, como dotación de uniformes para trabajadores que ahora superan el umbral de dos salarios mínimos.

¿Cómo ha evolucionado el consumo y qué viene para 2026?

Raddar identificó que el freno del consumo en Colombia comenzó a evidenciarse hacia finales de 2024, particularmente en diciembre.

“No tuvimos un boom de gasto, sino un boom de comercio. Se vendieron muchos carros, por ejemplo. Cuando usted vende cerca de 250.000 vehículos, eso implica alrededor de un millón de personas involucradas. Mucha gente compró, pero no todo el mundo. El que ya compró carro no va a volver a comprar”, explicó.

Este patrón sugiere que el comercio tenderá a desacelerarse en 2025, como parte de ciclos normales de expansión y contracción del gasto.

En cuanto a las proyecciones de gasto de los hogares, Raddar redujo su estimación de crecimiento desde 2,6 % antes de conocerse el salario mínimo hasta cerca de 0,6 % actualmente.

“Se pierden dos puntos de crecimiento del gasto”, puntualizó Herrera.

Raddar

Para el presidente de Raddar, el primer trimestre de 2026 se viene un aumento de sueldos entre el 5 % y el 24 %; así como incremento de precios sobre el 6 % y 24 %; las empresas reduciendo márgenes y las elecciones de Congreso. Es decir, los tres primeros meses va a haber una contracción en el gasto.

Para el segundo trimestre del año “suben los precios de productos masivos como shampos, desodrantes, aseo del hogar, gaseosas; los márgenes se contraerán entre 20 % y 50 % y llegan las elecciones presidenciales, pero el gasto se acelera”

Según Herrera esto ocurre porque pasadas las elecciones de marzo “la mitad del país queda feliz y la otra triste y la mitad de la que queda feliz va a empezar a comprar porque queda con esperanza”.

Para el tercer trimestre la contracción de márgenes se estima entre el 20 % y el 60 % y llega la posesión presidencial y “el gasto se va nivelando. Además, en la mitad de los dos trimestres anteriores está el mundial”.

“Pero vamos a llegar al último trimestre del año con márgenes contraídos y el consumidor afectado”, relató.

Herrera fue enfático en afirmar que más de 10 puntos podrían impactar el consumo en Colombia este año y que solo uno de ellos es positivo: el Mundual de Fútbol. En contraste, eventos como las amenazas de Trump a Colombia, la declaratoria de la Emergencia Económica, las elecciones de presidente y Congreso, el aumento en salarios e impuesto, entre otras, pondrían en riesgo el gasto.