La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. autorizó que en Venezuela se puedan realizar transacciones relacionadas con la exploración, desarrollo y producción de petróleo y gas, bajo el cumplimiento de ciertas condiciones.
La entidad emitió una licencia (GL 48) para permitir actividades operativas específicas en el sector energético venezolano, bajo jurisdicción estadounidense y sin levantar las sanciones estructurales vigentes.
Según explicó AmCham Colombia, la autorización aplica incluso cuando las operaciones involucren al Gobierno de Venezuela, PDVSA o entidades donde la petrolera tenga participación mayoritaria, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
La licencia autoriza transacciones “ordinariamente incidentales y necesarias” para suministrar desde EE. UU. o por ciudadanos estadounidenses bienes, tecnología, software o servicios destinados a la exploración, desarrollo o producción de petróleo y gas en Venezuela.

¿Qué se autorizó y qué no para Venezuela?
De acuerdo con AmCham, la medida incluye procesamiento de pagos, servicios de logística y transporte (incluido fletamento de buques), seguros marítimos y cobertura P&I, además de servicios portuarios y de terminales, así como mantenimiento, reparación y reacondicionamiento de equipos para operaciones petroleras o gasíferas.
Además, deberá cumplir ciertas condiciones para que las transacciones estén autorizadas:
1. Los contratos con el Gobierno de Venezuela o PDVSA deben establecer que se rigen por leyes de EE. UU. y que cualquier disputa se resolverá en territorio estadounidense.
2. Los pagos a personas bloqueadas (salvo impuestos o tasas locales) deben realizarse a través de cuentas designadas por el Tesoro estadounidense, conforme a la Orden Ejecutiva 14373.
Además, se restringen los pagos no comercialmente razonables, swaps de deuda, pagos en oro o criptomonedas emitidas por el Gobierno venezolano (incluido el petro), así como transacciones con personas o entidades vinculadas a Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China.
Tampoco se podrá hacer el desbloqueo de activos previamente sancionados, ni operaciones con embarcaciones bloqueadas. También se restringe la creación de nuevas empresas o joint ventures para explorar o producir petróleo o gas en Venezuela, o la exportación o reexportación de diluyentes hacia Venezuela.
Así impacta la decisión a empresas colombianas
Aunque la autorización está dirigida a operaciones realizadas desde territorio estadounidense o por personas de ese país, también abre oportunidades indirectas para empresas colombianas.
Especialmente, en segmentos auxiliares de la cadena de valor como logística, transporte marítimo, seguros, servicios portuarios, mantenimiento y reparación de equipos.
En ese contexto, compañías con capacidades en ingeniería y mantenimiento industrial, transporte regional, suministro de repuestos y servicios técnicos especializados podrían participar como proveedoras o subcontratistas de firmas estadounidenses autorizadas.
—




