Durante la conferencia de los resultados del cuatro trimestre de 2025, el vehículo de inversion inmobiliaria Pei reveló los planes de la compañía para este 2026.
En primer lugar, los ejecutivos advirtieron que es importante conocer el contexto general macroeconómico del país, para así entender cuales han sido las metas que han trazado.
Esto teniendo en cuenta sus perspectivas para 2025, las cuales cambiaron de forma radical. “El 2025 fue un año que resultó ser bastante diferente a lo que anticipaba el mercado a comienzos del año. Más o menos en enero del 2025 el mercado estaba descontando que la inflación se ubicaría para el cierre en algo cercano al 4 %, y las tasas de interés debían llegar en algo cercano al 7 %. Sin embargo, la realidad fue diferente”.
En esa misma línea, anticipan que el escenario para 2026 también se plantea desafiante. “No cambia mucho la incertidumbre que tuvimos en durante el 2025, y las expectativas han venido cambiando muy rápidamente”. Explicaron desde Pei.

Jairo Corrales, presidente de Pei, aseguró que la principal modificación del presupuesto para 2026 se concentra en el rubro del gasto financiero, influenciado principalmente por el incremento del 23 % del salario mínimo y, sobre todo, por el aumento en las tasas de interés. Aunque este incremento no genera un impacto significativo en la operación del Pei, sí afecta de manera importante el costo financiero.
Perspectivas de Pei para 2026
Para 2026, se espera que el portafolio inmobiliario mantenga su buen desempeño, lo que permitirá reducir la vacancia física a un rango promedio entre el 4,7 % y el 5,1 %, representando una disminución superior a 100 puntos básicos frente al promedio de 2025. Esta reducción en la vacancia favorecerá un comportamiento positivo de los ingresos operacionales.

En 2025, los ingresos superaron los $800.000 millones, y para 2026 se estima que se ubiquen entre $865.000 millones y $885.000 millones. Esta tendencia, explicó Corrales, refleja la capacidad de los activos inmobiliarios para crecer por encima de la inflación, gracias a contratos de largo plazo con indexación anual basada en inflación más un diferencial.
En cuanto al margen NOI (ingreso operativo neto), se proyecta que se mantenga entre el 82 % y el 84 %, en línea con los resultados obtenidos durante 2025.
La mayor presión presupuestal se presenta en el costo financiero. El costo promedio de la deuda, que en 2025 fue cercano al 10,8 %, podría incrementarse en 2026 hasta un rango entre 11,40 % y 12 %.
Inicialmente, se había previsto un costo financiero inferior a $300.000 millones, sin embargo, ante el nuevo escenario de tasas, este podría aumentar entre $30.000 millones y $45.000 millones, ubicándose cerca de los $250.000 millones. En un escenario conservador, con tasas superiores al 12 %, el flujo de caja distribuible podría situarse alrededor de los $235.000 millones para 2026.
Cabe recordar que durante 2025 distribuyeron aproximadamente $225.000 millones, por lo que incluso en escenarios de alta tasa se proyecta un crecimiento del flujo distribuible en 2026.
Estas cifras corresponden exclusivamente al flujo operativo. No obstante, en caso de realizarse desinversiones y destinarse estos recursos a los inversionistas, el flujo distribuible podría alcanzar los $300.000 millones.

En términos de rentabilidad, el yield esperado para 2026 se ubica entre el 6,15 % y el 6,35 %. Aunque este indicador se ha visto afectado por el entorno financiero, se mantiene en niveles atractivos.
Finalmente, el presidente señaló que la administración continúa implementando una política activa de desinversiones, enfocada en monetizar activos que han generado valorización. La mayoría de las operaciones realizadas se han concretado por encima del valor en libros, lo que confirma la solidez de los avalúos del portafolio.
Actualmente, persiste una brecha entre el precio del título en el mercado secundario y el valor patrimonial, explicada por factores externos, volatilidad e incertidumbre. En la medida en que disminuya la incidencia de estas variables, se espera que dicha brecha continúe cerrándose.
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