El gobierno de EE. UU. emitió dos circulares para levantar sanciones contra Venezuela. La primera brinda a aval a BP, Chevron, Eni, Repsol y Shell a operar en ese país. La segunda permite que lleguen nuevas inversiones en petróleo y gas. Las licencias no permiten inversiones de Rusia, Irán, Corea de Norte, Cuba, China, o cualquier entidad que lleve inversiones de esos países. Ecopetrol podría evaluar inversión.
Conozca el primer documento sobre el relajamiento de las sanciones contra Venezuela.
Conozca el segundo documento que informa sobre el relajamiento de las sanciones contra Venezuela.
Esta medida relaja las sanciones contra ese país luego de que, el 3 de enero de 2026, las fuerzas estadounidenses derrocaran a Nicolás Maduro, y en su lugar, asumiera Delcy Rodríguez. Esto ocurre también después de que tanto el gobierno de EE. UU. como la propia Rodríguez han señalado que ha habido acercamientos con el objetivo de fomentar la industria energética venezolana.

Por otro lado, el presidente estadounidense, Donald Trump, expresó que busca que la revitalización de la industria energética venezolana llegue a inversiones de US$100.000 millones. En enero sostuvo una reunión con las principales compañías energéticas estadounidenses con la finalidad de avanzar en acuerdos que permitan alcanzar esos montos.

Si bien no se ha anunciado explícitamente el rol de algunas compañías, puede entreverse que ni Exxon Mobil ni ConocoPhillips se encuentran listadas en los expedientes que ha revelado el gobierno estadounidense sobre el levantamiento de las sanciones de la OFAC (Office of Foreign Assets Control), también conocida como Lista Clinton, lo que podría indicar que estas empresas perciben un ambiente de alto riesgo en Venezuela para regresar a ese país. Cabe recordar que el gobierno del entonces presidente, Hugo Chávez, expropió sus activos.
Lo cierto es que, con este levantamiento de las sanciones hacia Venezuela, se da la mayor flexibilización desde 2019, lo que podría impactar positivamente a la industria petrolera y gasífera de ese país, que concentra las mayores reservas del mundo en esta materia.

Mientras esto sucede en la región, en Colombia hay un déficit estructural de gas, según lo han señalado múltiples analistas. Por ello, tanto el presidente del país, Gustavo Petro; el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma; y otras autoridades han manifestado que es viable la importación de gas venezolano, con la finalidad de que la compra desde el exterior no resulte tan costosa.
Sin embargo, todavía se requieren las reparaciones del gasoducto Antonio Ricaurte para que esto sea posible. Ecopetrol, que es la principal compañía energética de Colombia, tendría que estar involucrada en el proyecto, y ya han surgido rumores de que podría estar interesada en importar gas de Venezuela.
La compañía no ha hecho un pronunciamiento oficial; sin embargo, podría estar evaluando la situación ante el nuevo panorama político y económico, así como la posible adquisición de la empresa venezolana Monómeros, por la cual estaría compitiendo con Indumil para quedarse con ella. Aunque entidades como la Superintendencia de Sociedades, dirigida por Billy Escobar, expresaron en conversación con este medio que es probable que Indumil sea la que gane la puja.
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