El gerente general de la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, Liborio Cuéllar, explicó en entrevista con Valora Analitik las causas de la congestión que atraviesa el principal puerto del Pacífico colombiano, las medidas que ya se están aplicando y el estado real de la operación marítima y terrestre.
El directivo reconoció que Buenaventura atraviesa una coyuntura altamente compleja de congestión y explicó que la situación responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Según dijo, su solución exige un esfuerzo conjunto y coordinado entre el sector privado y los gobiernos nacional y local.
¿Cuáles fueron las causas principales de esta congestión?
Primero, un crecimiento enorme del volumen de carga en 2025. La bahía creció 16 %, pasando de 20 millones de toneladas a casi 24 millones. Contenedores crecieron 24 %, graneles sólidos 13 %, carga general 14 %, vehículos 14 % y graneles líquidos 52 %.
Segundo, la infraestructura vial. Buenaventura necesita terminar la doble calzada que viene desde Buga. De los 130 kilómetros, faltan 30, pero lo más crítico son los primeros 10 kilómetros entrando al puerto: ahí está el embudo.
Y tercero, el clima. Ha llovido más de lo normal. En enero tuvimos lluvia en el 42 % del tiempo, cuando hace un año era cerca del 30 %. Eso impacta directamente algunas operaciones.

¿Este es un problema exclusivo de Buenaventura?
No. Hay congestiones similares en otros puertos de la región. Por ejemplo, Puerto Quetzal en Guatemala tiene 40 barcos fondeados, y otros puertos más pequeños también enfrentan situaciones parecidas.
Incluso Panamá ha tenido demoras en contenedores por congestión. Es un fenómeno regional agravado por lluvias y exceso de carga.
¿Qué medidas se han tomado para enfrentar la situación?
Hemos trabajado en mesas interinstitucionales con el Ministerio de Transporte, la Supertransporte, la Dian y Dimar para tomar medidas especialmente de contenedores vacíos, ese es el problema en las vías.

Y como Sociedad Portuaria emitimos un plan de contingencia con siete acciones principales.
Entre ellas:
- Atender camiones incluso fuera de cita
- Mantener operación 24/7
- Tener nuestras 10 puertas operando permanentemente
- Aumentar capacidad para contenedores vacíos dentro del terminal
- Coordinar con navieras para evacuar vacíos más rápido
- Garantizar ventanas marítimas de evacuación
- Apoyar un plan piloto con dinero propio para colocar 10 agentes adicionales de tránsito en puntos estratégicos de la ciudad
También se ha hablado mucho de barcos fondeados. ¿Cuál es la realidad?
Es importante ser precisos. Hay un comunicado de la Dirección General Marítima (Dimar) que es muy claro: reportó 23 barcos fondeados, principalmente por cereales y por condiciones climáticas.
No fue cierto lo que dijeron que había 30 barcos fuera de control, como se dijo en algunos reportes. Incluso, en ese momento tres eran atuneros, que ni siquiera operan en terminales portuarias, ósea en realidad 20 de acuerdo con la Dimar.
No hay congestión marítima en portacontenedores, vehículos o graneles líquidos. Esos están entrando y saliendo normalmente.
El fondeo se concentra en cereales, fertilizantes y carga general.
Hoy tenemos 18 barcos fondeados.
- Tres de cereales, con promedio de cinco días
- Ocho de fertilizantes, con promedio de 16 días
- Ocho de carga general, con promedio de 12 días
Cuando llueve, no se puede trabajar ni cereales ni fertilizantes. Entonces cualquier temporada con lluvias por encima de lo normal impacta directamente la velocidad de descarga y evacuación.
¿Cómo está hoy la situación en la vía hacia Buenaventura?
Yo hablaba con la ministra de Transporte y lo que hemos identificado es que los mayores picos se presentan sobre todo entre jueves y domingo. No es una congestión constante todo el tiempo, sino que hay momentos críticos.
Además, los camiones suelen dejar de ingresar entre las 7 de la noche y las 5 de la mañana, lo que genera un “valle” en el flujo. Por eso, aunque estamos operando 24/7, el movimiento tiene variaciones durante el día.
¿Y las exportaciones han tenido impacto?
Las exportaciones, principalmente café y azúcar, se han mantenido en tiempos normales, alrededor de seis días. No hay un impacto logístico fuerte.
Lo que sí existe son posibles extracostos: el aumento de la gasolina y las solicitudes de los transportistas de ajustar tarifas por demoras en carretera. Puede haber quejas por precios, pero no por parálisis operativa.
¿Las medidas del Ministerio de Transporte, como turnos y citas, están funcionando?
Por ahora sí están funcionando, al menos en nuestro terminal. Se notan mejoras con la operación 24/7 y con la flexibilización de citas.
Sin embargo, esto hay que monitorearlo muy de cerca y escuchar también a los transportistas.
El plan piloto con 10 agentes de tránsito adicionales está previsto por tres meses. Si funciona, podríamos mantenerlo más tiempo. El objetivo es normalizarnos y demostrar que Buenaventura es capaz de manejar este incremento del 16% en carga. Ya se notan mejoras, pero esto requiere seguimiento constante y coordinación con todos los actores.
El PMU sigue activo y es un esquema fijo de control y monitoreo.




