En contadas ocasiones una misma organización logra condensar las cifras que definen la exploración y producción energética en Colombia, tanto en minería como en petróleo y gas. En esta conversación con el director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos, Flover Rodríguez, se abordó el potencial energético del país y también una de sus principales carencias: la falta de un ordenamiento territorial actualizado.
Este diálogo también profundizó en el papel de Ecopetrol y el péndulo en el que se mueve la compañía: entre decisiones alineadas con la política pública del Gobierno y estrategias orientadas a maximizar utilidades para sus accionistas, entre los que se encuentra el propio Estado. Todo ello en la antesala de la segunda Convención de Exploración Energética, que se celebrará en Cartagena a finales de febrero de 2026.

¿Colombia alcanzó el techo en materia exploratoria tanto de hidrocarburos como en minerales o todavía existe potencial?
Los descubrimientos que estamos viendo en el offshore, el caso Sirius, son cuya actividad exploratoria inició hace más de 20 años. La actividad exploratoria entrega resultados en el mediano y largo plazo, porque requiere de tiempo, información, está llena de incertidumbres, hay que reprocesar datos, hay que hacer muchas actividades. Entendiendo que la actividad exploratoria nos puede entregar resultados en un período no menor a seis años, todavía hay potencial.
Cuencas continentales como los Llanos Orientales, Putumayo, el Valle Medio y el Valle Inferior del Magdalena todavía tienen un potencial importante. Por ejemplo, en la cuenca del Valle Medio del Magdalena tenemos toda la infraestructura que ya se ha desarrollado en los últimos 100 años alrededor de la producción de hidrocarburos. Entonces, pudiéramos tener nuevos descubrimientos de petróleo o de gas allí. Ya tenemos la infraestructura desarrollada, y el Valle Medio y Magdalena está cerca de los centros de consumo, especialmente el interior del país.
Entonces, los costos de colocar eso y traerlo para consumo interno no son muy elevados, es decir, no es descabellado pensar en que con lo que tenemos en el suelo podamos resolver los temas de abastecimiento, en materia de gas, pero también en materia de petróleo.
¿Cómo van las cifras en exploración de hidrocarburos?
Ecopetrol es la que nos ayuda a medir cuál va a ser el grueso de la inversión, porque es la compañía más grande, la que tiene más bloques y la que tiene mayor producción. Por la información que brinde Ecopetrol, más o menos, puede hacerse a una idea de lo que va a ser la actividad en términos de exploración en Colombia. Me puedo equivocar en la cifra, pero Ecopetrol anunció alrededor de entre US$140 millones y US$180 millones de inversión en exploración para 2026; eso es poco.
Perforar un pozo en el offshore puede rondar en US$80 millones a US$100 millones. Es decir, nos consumiríamos casi 75 % de ese presupuesto de Ecopetrol dedicado este 2026. Eso nos muestra en qué niveles va a estar la actividad exploratoria. Seguramente Ecopetrol va a apalancar mucha de su actividad con los socios, firmó una alianza con Parex para que sea operador de unos campos.
Si no exploramos, no vamos a tener descubrimientos futuros. Vamos a llegar a unos mínimos históricos que ya estamos viendo, llevamos más de ocho años en mínimos históricos de adquisición sísmica. Pero los pozos exploratorios también han venido en franco declive desde 2020 hacia acá. Eso nos va a pasar cuenta en los próximos dos años, cuando no tengamos nuevos descubrimientos,
Vamos a seguir viendo una declinación importante en reservas de gas y seguramente en petróleo. Por eso nos vamos a reunir en Cartagena, es realmente urgente que prestemos atención a incentivar la actividad, nos va a dar esa seguridad que necesitamos para invertir en todo lo demás. Es que la expansión de hidrocarburos no riñe con la transición energética que se está planteando. Al contrario, el tener hidrocarburos nos da la seguridad de invertir, de tener recursos económicos para desarrollar todo lo que quieran en términos de renovables, pero además recursos energéticos que nos dan la seguridad de que el país no va a entrar en un racionamiento.
¿De cuánto deberían ser las inversiones en esta materia?
La pregunta es: ¿deberíamos triplicar la actividad exploratoria para poder duplicar la tasa de éxito que tenemos actualmente? Definitivamente, necesitamos disparar más veces al arco. Es diferente si yo le disparo una vez y fallo, a si yo le disparo 10 veces y meto el gol dos o tres veces. Es la cantidad de lo que significa. Hay que reflexionar sobre hacer más eficiente lo que tenemos, hacer eficiente la exploración que tenemos es importante. Hay que trabajar fuerte en los recursos contingentes que hay en el país, 75 % de estos recursos corresponden a temas ambientales, contractuales y legales.
Si destrabáramos eso, casi que multiplicaríamos por cuatro las reservas de gas. No estamos hablando ya de exploración. Estamos hablando de temas de gestión del Gobierno, de las compañías, de todos los actores involucrados. De eso se trata, de trabajar unidos para que podamos avanzar. Finalmente, es darle prioridad a lo que es prioritario. Estamos en un déficit de gas, pues deberíamos estar entregando nuevos contratos de exploración con foco de gas.
Es absurdo que el gobierno no entienda que hay jugadores internacionales que quieren asumir el riesgo de invertir en Colombia. Perforar un pozo de exploración puede costar entre US$5 millones y US$10 millones. ¿Por qué no permitir que estos jugadores asuman ese riesgo y nos ayuden a reconstruir esa autosuficiencia?
Si decidimos reactivar la actividad exploratoria, vamos a hablar de decenas a centenas de millones de dólares que necesitamos para que podamos empezar a ver frutos a la vuelta de cuatro a seis años.

¿Y la reactivación en exploración sí dará para multiplicar las reservas de gas por cuatro?
En el informe de recursos y reservas que publicó la ANH (Agencia Nacional de Hidrocarburos) en 2025, nos decían que alrededor de 42 % de los recursos contingentes de gas dependen de temas ambientales o sociales, y 22 % respondían a temas legales y contractuales. ¿Qué quiere decir eso? Uno, fortalecimiento de las instituciones ambientales, de las autoridades, del Ministerio de Medio Ambiente y de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que los tiempos de licenciamiento sean expeditos, porque se están demorando.
Más importante aún, que entreguemos licencias que den licencia, que se exija lo que se tiene que exigir, pero no lo que no se puede cumplir. Mejor decir que no se va a entregar la licencia. La autoridad tiene que ser más honesta, más transparente con eso, y exigir lo que se puede cumplir y lo que puede garantizar la integridad de las operaciones para que avancemos en la exploración, pero salvaguardemos, por supuesto, el medio ambiente.
Necesitamos inversiones en el fortalecimiento de capacidades de las instituciones, y ponernos de acuerdo. Si hay que transferir inversiones de un contrato a otro, porque definitivamente no se puede desarrollar por temas de orden público, pues hagámoslo.
¿Ecopetrol le está apostando a la exploración, o en lugar de ello, está desincentivando al sector?
Más allá de desincentivar, la compañía tomó una decisión de impulsar unos sectores que son importantes, pero que no son el núcleo de ella. Decidió comprar varios de los proyectos más importantes de renovables en el país, tanto solares como eólicos. También decidió hacer inversiones importantes en desarrollo de conocimiento alrededor del hidrógeno. Todo lo anterior está bien, eso hay que hacerlo, pero sin descuidar el centro del negocio, que es el que al final nos da la caja y recursos.
Si uno lo viera en términos porcentuales, seguramente la compañía está destinando más recursos a todo esto, a impulsar esa transición energética. La realidad es que esos proyectos todavía no tienen la capacidad, ni en el corto ni en el mediano plazo, de retornar tasas como las que puede retornar el negocio de petróleo.
¿Entonces los recursos de Ecopetrol se están yendo hacia los objetivos de política pública en lugar de la rentabilidad de la compañía?
Están impulsando la transición energética en el país. No sabemos a qué costo todavía.
¿Qué significa que no sepamos a qué costo todavía?
Vale la pena preguntarnos por qué otras empresas desistieron de ejecutar esos proyectos eólicos y solares que la compañía compró. Analizando eso, podemos entender el orden de magnitud de las inversiones que va a tener que hacer Ecopetrol, con lo que significa la empresa en los territorios. Segundo, tenemos dificultades en los trámites de licenciamiento ambiental, los tiempos todavía no son efectivos, aunque el Ministerio de Ambiente ha tratado de avanzar en eso.
Si uno pensara racionalmente, se necesita cuidar la caja, es lo que nos permite hacer inversiones importantes, y cuidar la caja significa encontrar y producir más petróleo. Segmentar el resto de la inversión en todos estos negocios que tienen un fin loable es impulsar esa diversificación de energéticos, pero todavía no son el centro del negocio, porque esto también tenemos que verlo con la mirada ejecutiva, un negocio que necesita generarle rentabilidad al país.
Ecopetrol en los últimos años le entrega al país alrededor de 2 % del PIB. Es una compañía importante en términos fiscales. En ese mismo sentido, debemos proteger su negocio principal.
¿Qué impacto tendrá la revitalización de la industria energética venezolana sobre Colombia?
Venezuela tiene un potencial importante y seguramente va a tener un impacto significativo. Mucha de la tecnología que hemos desarrollado, del conocimiento y el capital humano en el país, va a ser muy útil para reactivar Venezuela; eso es una realidad. Seguramente otros jugadores, como Eni, Repsol, Chevron, entre otros, van a llegar al país vecino a reactivar todo. Esto va a necesitar inversiones importantes, hay que recuperar la infraestructura de producción y de transporte de hidrocarburos en Venezuela. Pero no deberíamos desechar la soberanía solo porque tenemos más poquito que otro. Mientras podamos, deberíamos aprovechar los recursos que tenemos.

¿Cómo van las cifras de empleabilidad en el sector minero-energético y otros segmentos de la geología?
Nosotros hacemos una encuesta de empleabilidad a nuestros asociados, enfocada en nuestro gremio, de geólogos, geofísicos, ingenieros geólogos y geocientíficos. Voy a basarme en los resultados de la encuesta de 2025, porque la encuesta de este 2026 la vamos a realizar a finales de abril. Encontramos varias cosas. Lo primero es que 50 % de las personas que tienen empleo están en el sector minero energético, es decir, en compañías de hidrocarburos o compañías de minería. Ese sector es el principal empleador de nuestros profesionales.
Pero encontramos también unas cosas interesantes. Uno, el sector ambiente y desarrollo sostenible se convirtió en el segundo que más empleo genera para nuestros profesionales, eso es interesante porque en 2024 el sector de ambiente y desarrollo sostenible estaba en el cuarto lugar, y en 2025 subió al segundo. Un tercer sector, que resultó bastante interesante en los resultados, es el de tecnología; este aumentó casi que del último lugar en 2024 al tercero en 2025.
¿Eso qué muestra? Que nuestros profesionales son altamente adaptables a colocar el conocimiento en el uso de la tecnología, del software, para aplicarlo a diferentes escenarios. Entonces, el sector tecnológico está contratando una cantidad importante de personas, y de ahí en adelante, está geotecnia, infraestructura, exploración de aguas subterráneas, que son sectores donde nos desarrollamos bastante bien. La investigación y la academia también son escenarios en donde nos reciben bastante.
Las cifras DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) señalaron que el sector lleva con dos años de caídas consecutivas, ¿qué impacto ha habido en el empleo?
Ese seguramente va a ser uno de los resultados que vamos a ver en la encuesta de este 2026, pero me anticipo en lo siguiente, hemos visto fusiones de empresas de petróleo, por ejemplo, la reciente compra que hizo GeoPark de los activos de Frontera Energy; eso no implica necesariamente que GeoPark se vaya a quedar con toda la planta de personal.
Seguramente va a haber reducciones y GeoPark va a asumir buena parte del funcionamiento. Asimismo, hemos visto cómo algunas empresas han reducido la actividad exploratoria que han venido haciendo. Si lo vemos en términos generales, la actividad exploratoria en Colombia está concentrada en Ecopetrol y en el offshore (yacimientos en el mar), más que todo.
Todos los activos de expansión de Ecopetrol, en continente, no tienen mayor actividad, salvo CPO-09 en los Llanos Orientales. Las demás compañías, como GeoPark, Gran Tierra Energy, Parex, están funcionando en términos de los compromisos que tienen, no están destinando mayores inversiones. Lo que uno puede pensar es que hemos perdido la capacidad de generar nuevos empleos, especialmente para la exploración. Sobre todo porque, ante la no firma de nuevos contratos, mucho del apetito que puedan tener compañías internacionales se reduce bastante.
Esto tampoco es que se haya contrarrestado con la contratación del sector público. El Servicio Geológico Colombiano ha sufrido recortes en su presupuesto desde el primer día del actual gobierno hasta 2025; el presupuesto en 2022 rondaba en $220.000 millones de presupuesto de inversión, en 2025 llegó a $90.000 millones.

La Asociación Colombiana de Minería (ACM) ha señalado que solo 2 % del territorio colombiano está explorado en minería, ¿qué cifras tienen sobre esto?
La cifra es acertada. Creo que lo más importante para el sector minero es resolver un par de cosas. Uno, el tema de la formalización, porque esto impacta temas ambientales, sociales y económicos. El mayor depredador de los ecosistemas, de la biodiversidad, el mayor actor de la deforestación en el país, que además es el tema más grave para la emisión de dióxido de carbono, son las actividades ilícitas. No tienen control ambiental, no pagan impuestos, difícilmente se les puede exigir que reparen.
Lo segundo es que un porcentaje alto del oro que producimos en el país se va por el mercado negro, se vende en los mercados ilegales, y eso tiene que cambiar, porque Colombia tiene un potencial importante de oro que debe seguirse desarrollando.
Necesitamos seguir levantando información y conocimiento. Acá entra el Servicio Geológico Colombiano, tiene un rol importante en levantar ese conocimiento. La Agencia Nacional de Minería (ANM) ha venido desarrollando y proponiendo una serie de oportunidades nuevas para que jugadores que estén interesados en explorar en el país vengan.
¿Qué es lo que tienen por mencionar respecto a la adaptación al cambio climático?
Bueno, 83 % de los instrumentos de ordenamiento territorial de Colombia están desactualizados o no están vigentes. Estas son cifras que entrega el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, de la mano del Ministerio de Vivienda. Nuevamente, si nosotros no conocemos un territorio, no lo vamos a poder proteger, porque 83 % del país carece de instrumentos de ordenamiento territorial, que son los que nos permiten definir hacia dónde vamos: dónde podemos hacer agricultura, proyectos energéticos, proteger cuencas hidrográficas para salvaguardar el agua superficial y subterránea, entre muchas otras cosas.
¿Qué traerá la Convención de Exploración Energética que se celebrará en Cartagena a finales de febrero de 2026?
Tres temáticas principales: hidrocarburos para la seguridad energética, minerales estratégicos y nuevos energéticos del subsuelo y soluciones de bajas emisiones. Es decir, todo enfocado en el rol del subsuelo para aportarle a Colombia. Vamos a tener invitados de lujo, representantes del gobierno, de la industria, la academia, acompañándonos en diferentes escenarios de conversación.
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Tendremos conferencias magistrales que van a hablar del potencial que todavía hay de hidrocarburos en el valle inferior del Magdalena, que es una cuenca interesante para el país, porque además hemos venido desarrollando infraestructura para sacar gas. Habrá conferencias del rol de la tecnología en la actividad exploratoria, inteligencia artificial, software y en general, el conocimiento que ha evolucionado.
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