La Superintendencia de Servicios Públicos hizo unas propuestas regulatorias en la comercialización del mercado de gas en Colombia. Según lo manifestó el ente de control, se adelantaron unas revisiones que arrojaron resultados indicando que existe una alta concentración de ingresos, y que hay un modelo dependiente de los costos bajo el cual se adquiere el gas.
A la vez, expresó que existe una dinámica de compra y reventa en el mercado secundario que, en última instancia, termina encareciendo las tarifas para los usuarios.

De esta manera, señaló que deben evitarse los encadenamientos excesivos de intermediación si no hay eficiencia en los procesos. Simultáneamente, expresó que deben incentivarse las contrataciones directas que reduzcan intermediaciones innecesarias y que promuevan la competencia efectiva.
Adicionó que la comercialización del gas debe contribuir a que haya más competencia en el mercado, no una amplificación o complejización de procesos que vayan en detrimento de las tarifas para los usuarios.
La entidad añadió que entiende por “comercializador puro” al que compra y revende en el mercado secundario, pero que no atiende a los usuarios finales. Adicionalmente, dijo que, en uno de sus informes, los ingresos totales de la actividad de comercialización en 2023 llegaron a $2,99 billones y que en 2024 fueron $3,23 billones.

Luego indicó que la utilidad neta en 2023 del mercado fue de $174.700 millones y que en 2024 fue de $122.800 millones, expresando que esas cifras se trasladan a los usuarios por la dinámica de comercialización pura.
Finalmente, añadió que ningún actor de la cadena puede traducir los procesos propios del mercado en una ampliación no justificada de las tarifas del gas, concluyendo que realizará seguimientos a la compra y reventa sucesiva, y también, a los sobrecostos que generan en la cadena los precios del gas desde el productor hasta el usuario final, garantizando coherencia económica en las cifras reportadas.
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