En 2025, la demanda de GLP en el país aumentó un 7,6 %, un crecimiento jalonado en gran parte por el terreno que ha venido ganando este energético en los sectores industrial y comercial. Así lo reveló el más reciente análisis presentado por la Asociación Colombiana de GLP (Gasnova), en el que se hace un mapeo de la operación del sector.
De acuerdo con el reporte, de 2018 a 2025, el consumo promedio de este recurso pasó de 51 a 68 millones de kg/mes, lo que se traduce en un incremento anual del 4,1 %. La consolidación del GLP en la canasta energética también se hace visible en la cobertura, puesto que este llega al 98 % de los municipios del territorio nacional.
Al hacer una revisión por sectores, el año pasado el renglón residencial concentró el 60 % del consumo nacional, mientras que el industrial, comercial y otros representaron el 40 % restante. Puntualmente, en los últimos siete años, estos han reportado un crecimiento cercano al 126 %, el 57 % y el 72 %, respectivamente.
El aumento en la demanda de este energético también se ve reflejado en las ventas. En 2025, estas tuvieron un alza del 7,6 % frente al año anterior, pasando de 765.000 a 824.000 toneladas.
De acuerdo con Gasnova, esta aceleración responde en su mayoría a los retos que ha venido enfrentando el sector del gas natural (GN) y que ha derivado en que la industria demande emplear otras alternativas. Las cifras señalan que la menor disponibilidad de GN ha llevado al sector a sustituir cerca de 38 GBTUD, siendo el GLP el principal aliado.
La distribución de esa sustitución energética se deriva en: GLP (50 %), carbón (23 %), bagazo (12 %), fuel oil (10 %) y electricidad (5 %).
Ahora bien, según el gremio, las proyecciones muestran que, en un escenario en el que la demanda de este tipo de gas se acelere un 5 %, habría que importar un 51 % en 2027 y un 65 % en 2030. En ese contexto, se prevén importaciones de 14.700 ton/mes (2026) y 56.000 ton/mes (2030).
¿Cómo se atenderá la demanda?
Gasnova destacó que el sector ha estado invirtiendo en proyectos de infraestructura para atender esas importaciones y garantizar la seguridad energética. Eso aunado a que, con base en la información disponible, los precios internacionales proyectados del propano muestran una tendencia estable.
“Las distribuidoras de GLP en Colombia, con base en sus procesos de planeación, desde 2017 están desarrollando proyectos de ampliación de la infraestructura de importaciones para atender la declinación de la oferta nacional de GLP, así como para dar respuesta, suficiente y oportuna, a los incrementos en la demanda por parte del sector industrial y comercial que se veían venir por la declinación de la oferta de gas natural”, señaló Alejandro Martínez Villegas, presidente del gremio.
Algunas de esas inversiones incluyen el proyecto Okianus (Mamonal – Cartagena), que fue construido e inició operaciones en las instalaciones portuarias para la importación de GLP. A finales de 2025, se dio ampliación (fase 1 y 2) por parte de Colgas para incrementar su capacidad de importación de 20.900 a 30.900 toneladas mensuales.
A eso se suma que Frontera Energy, en alianza con Inversiones GLP, anunció la construcción de nuevas instalaciones en Puerto Bahía (Cartagena), con una capacidad proyectada de 20.900 toneladas mensuales, que entrarán en operación progresiva desde 2026.
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