La disponibilidad de caja en pesos del Tesoro Nacional en el Banco de la República descendió a $6,6 billones con corte al 27 de febrero de 2026. Esta cifra representa una caída de $3,3 billones respecto al saldo registrado apenas un mes antes.
Según el más reciente informe de seguimiento fiscal del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), los niveles de disponibilidad se mantienen por debajo del mínimo histórico, una tendencia que se ha venido observando de manera persistente desde finales de 2024.
De hecho, el saldo actual se sitúa $18,7 billones por debajo del promedio histórico para el mes de febrero, que suele rondar los $25,3 billones, según el comité.

A pesar de la caída en el saldo total en febrero, el informe resalta un factor que evitó una presión mayor sobre la caja: el saldo del portafolio de Títulos de Tesorería (TES) en propiedad del Tesoro cayó en $3,2 billones, un movimiento que favoreció la liquidez inmediata de la Nación.
El CARF recordó que, en enero, los papeles de corto plazo perdieron participación en la deuda bruta interna (bajando al 19 %), aunque se mantuvieron en máximos históricos. Por su parte, los TES de largo plazo alcanzaron un saldo de $669,4 billones, el nivel más alto para un enero en el último lustro.
Luego, en febrero, las tasas de los TES en pesos aumentaron en promedio 140 puntos básicos (pb), con un incremento más pronunciado en los títulos de corto plazo (235 pb). Esto provocó fuertes desvalorizaciones y un aplanamiento de la curva de rendimientos, situando la pendiente entre los títulos a 1 y 10 años en solo 50 pb al cierre del mes.

Deuda y pulso fiscal al cierre de febrero
La presión sobre la caja coincide con un incremento en los niveles de endeudamiento.
El CARF recordó que, según cifras oficiales, a enero de 2026, la deuda bruta del Gobierno Nacional Central aumentó hasta alcanzar el 65 % del PIB, lo que representa un incremento de 0,7 puntos porcentuales frente al cierre de 2025.
En cuanto al desempeño de las cuentas fiscales en lo corrido de febrero, el organismo destaca que el gasto primario acumulado se situó en el 2,9 % del PIB, el mismo nivel registrado en el mismo periodo del año pasado.
Del total de este gasto, el 2 % del PIB correspondió a la vigencia actual y el 0,9 % a la ejecución de reservas de 2025.

Por su parte, las obligaciones del Presupuesto General de la Nación (PGN) alcanzaron el 12,5 % de las apropiaciones, una ejecución 3 puntos porcentuales superior a la de febrero de 2025, con una aceleración notable en los compromisos de inversión (43,6 %) y servicio de la deuda (24 %).
Respecto a los ingresos, el recaudo tributario neto fue de $33,6 billones en enero (un 10,5 % superior al año anterior); el dato de febrero debería conocerse esta semana.
El CARF resaltó que el crecimiento anual del promedio móvil de 12 meses de los ingresos por impuestos se ubicó en 12 % en enero, superando la meta gubernamental del 7,1 % establecida en el Plan Financiero.
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