El Índice de Gestión de Compras (PMI) del sector industrial colombiano, elaborado por Davivienda, registró en marzo de 2026 una lectura de 51,4 puntos que indica expansión al mantenerse por encima del umbral de los 50, pero muestra una leve moderación frente a febrero (51,6).
De acuerdo con el informe, aunque la industria volvió a crecer, las empresas observaron una expansión más moderada en los nuevos pedidos y la producción.

«Los resultados de marzo señalan que, si bien la industria manufacturera mantuvo un ritmo de crecimiento sostenido, el aumento de 23 % del salario mínimo continuó reflejándose tanto en incrementos de los costos de producción como en la pérdida de empleo», detalló Silvia Juliana Mera, investigadora Senior del Grupo Bolívar.
El enfriamiento o pérdida de impulso en el crecimiento sectorial al cierre del primer trimestre se dio en un contexto donde la inflación de costos y los precios de venta se aceleraron hasta máximos de tres años.
Sin embargo, los industriales colombianos reportaron que la demanda experimentó una expansión adicional impulsada por la captación de nuevos clientes y pedidos, junto a la resiliencia del mercado, aunque el ritmo de crecimiento fue más débil que el de febrero.
En consecuencia, el volumen de producción se incrementó por undécimo mes consecutivo. A pesar de que el ritmo superó el promedio a largo plazo, retrocedió en comparación con la lectura del mes anterior.
Además, Davivienda destacó que las empresas aumentaron sus adquisiciones de insumos al ritmo más acelerado desde finales de 2025, adelantándose a posibles incrementos futuros en la inflación.
Inflación récord y presiones externas
Uno de los puntos más críticos del reporte es la persistencia de las presiones inflacionarias. El crecimiento de los precios de la producción en marzo fue el segundo mayor desde diciembre de 2022, solo superado por la cifra de febrero.
Los fabricantes enfrentaron un alza pronunciada en los costos de materias primas como productos químicos, alimentos, metales, papel, plásticos, textiles y madera. Además de factores internos, el sector atribuyó estos incrementos al impacto de la guerra en Medio Oriente, que obligó a los proveedores a elevar sus precios.
Para Mera el escenario es retador debido a que a las presiones internas se suman choques externos por la guerra en Irán, lo que podría derivar en una mayor desaceleración del consumo y la inversión en un entorno de tasas de interés al alza, tras el aumento de 100 puntos básicos por parte del BanRep en la sesión del 31 de marzo.
La preocupación por los elevados costos operativos impactó directamente el mercado laboral, resultando en el tercer descenso mensual consecutivo del empleo en la industria.
En el ámbito logístico, el desempeño de los proveedores sufrió su mayor deterioro en lo que va de 2026. Los participantes en la encuesta señalaron que los plazos de entrega se ampliaron debido a retrasos en trámites burocráticos en aeropuertos, esfuerzos de los proveedores por consolidar envíos y caída en los inventarios de insumos y productos finales.
Finalmente, aunque los industriales mantienen el optimismo sobre la producción a un año, el nivel de confianza cayó en marzo a su punto más bajo en 21 meses.
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