La evolución de los pagos digitales en Colombia ha tenido un avance significativo gracias a las criptomonedas y a las stablecoins, que han ganado protagonismo en el comercio digital por la facilidad que ofrecen en pagos internacionales.
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Según laCámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE), cerca de 6 millones de colombianos utilizan criptomonedas o plataformas relacionadas con criptoactivos. Esta cifra ubica al país entre las cinco economías con mayor uso de cripto en América Latina y dentro de las 35 más relevantes del mundo en adopción de estos activos digitales.
El auge también se explica por el papel de las stablecoins, que combinan la tecnología blockchain con un valor estable vinculado al dólar, lo que permite realizar transferencias digitales rápidas y con menor volatilidad frente a otros activos.
Sin embargo, detrás de este crecimiento sostenido hay un obstáculo que sigue sin resolverse y que, según expertos del sector, está frenando el desarrollo del ecosistema: la falta de una regulación clara, a lo que se le suma el desconoocimiento sobre este mundo que es relativamente nuevo.
En entrevista exclusiva con Valora Analitik, Julián Colombo, director de Asuntos Públicos para América Latina de Bitso, plataforma de intercambio de criptomonedas líder en América Latina, explicó que el crecimiento de las criptomonedas en Colombia responde a necesidades reales de la economía.

Julián Colombo, director de Asuntos Públicos para América Latina de Bitso
Según el directivo, el uso de estos activos ha evolucionado más allá de la especulación inicial. “Cripto, más allá del uso especulativo que tuvo durante mucho tiempo, tiene muchos casos de uso en la vita cotidiana, en cómo vienen a solucionar problemas que la macroeconomía de los países tiene o que las finanzas tradicionales no pudieron solucionar”, explicó el experto en el marco del segundo Congreso Alianza In.
En ese contexto, factores como la devaluación de las monedas y la inflación han impulsado su adopción en la región: “Es muy difícil seguir la unidad de cuenta en moneda local… es un mal que nos aqueja a todos como región”, agregó.
Dentro del ecosistema cripto existen diferencias clave entre los tipos de activos, especialmente en su nivel de riesgo y uso.Mientras criptomonedas como Bitcoin pueden presentar alta volatilidad, las stablecoins están diseñadas para mantener un valor estable, generalmente atado al dólar.
Como explicó Colombo,“no es lo mismo una moneda estable, como el USDC o el USDT, y una moneda volátil como el Bitcoin, que uno puede perder valor y otro no”, lo que hace que las primeras sean más utilizadas para pagos y transferencias, y las segundas, principalmente para inversión.
Precisamente, uno de los cambios más relevantes en el uso de criptomonedas es el protagonismo de las stablecoins, que han permitido acercar esta tecnología a un público más amplio.
“El uso más masificado hoy creo que es el de los dólares digitales, o técnicamente llamados stablecoins”, señaló Colombo. Estas herramientas han facilitado operaciones cotidianas, especialmente en contextos internacionales.
“Si yo estoy en Buenos Aires y vos estás en Colombia… te puedo pagar mi parte con stablecoins y no necesito tener una cuenta bancaria local”, ejemplificó el experto.
Este tipo de casos de uso ha sido clave para que el ecosistema cripto deje de ser exclusivo de inversionistas o perfiles técnicos y se acerque a usuarios comunes.
El problema de fondo para el crecimiento de las criptomonedas en Colombia
A pesar del crecimiento, el mayor reto que enfrenta el sector en Colombia sigue siendo regulatorio. Colombo explicó que la ausencia de un marco legal ha cambiado la percepción incluso dentro del mismo ecosistema.
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“Hace cinco años muchos usuarios decían: ‘No, la regulación déjamela lejos…’. Hoy eso cambió”, indicó. La razón es clara: sin reglas claras es difícil escalar el mercado.
“Esa falta de regulación es la que nos impedía acercar a un público más masivo y a un público corporativo también, que necesita reglas de juego claras”, afirmó el directivo de Bitso.
El directivo fue más allá al señalar que este vacío también limita la confianza de sectores tradicionales. “Las empresas más conservadoras van a necesitar saber que hay un regulador por atrás que va a responder si pasa algo con su dinero”, dijo.
El contraste es evidente: Colombia es uno de los mercados más activos en criptomonedas, pero no cuenta con una regulación consolidada.

“Colombia es uno de los 20 países que más transacciona dinero en criptomonedas en el mundo”, destacó Colombo. A nivel regional, compite con economías como Brasil y México en volumen de operaciones, lo que evidencia su relevancia en el ecosistema.
Sin embargo, los avances regulatorios han sido limitados. Proyectos de ley han quedado estancados o no han logrado consenso entre entidades clave como la Superintendencia Financiera, el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda.
“Ya vimos demasiados experimentos fallidos que no pasaron las aprobaciones en el Congreso”, recordó. La falta de regulación tiene efectos concretos en diferentes niveles. Para los usuarios, aumenta el riesgo de caer en fraudes o plataformas poco confiables.
Para las empresas, el impacto es estratégico. Aunque las criptomonedas permiten operar globalmente, pagar proveedores o gestionar tesorería en dólares digitales, la incertidumbre legal limita su adopción.
Para el sistema financiero, el reto es de integración. Colombo advirtió que aún existen barreras importantes. “Hoy en día en Colombia sigue siendo un problema… muchos bancos cierran cuentas de empresas cripto”, señaló.
Uno de los usos más relevantes de las criptomonedas en Colombia es el envío de remesas. Históricamente, estas operaciones han tenido costos elevados.
“El costo promedio era entre el 5 % y el 10 %… incluso hasta el 20 % en algunos casos”, explicó Colombo. Con criptomonedas, el panorama cambia radicalmente. “Podés enviar el dinero gratis… y te llega literalmente en un minuto”, afirmó. Esto representa un cambio estructural en la economía de miles de familias que dependen de estos recursos.
En el ámbito empresarial, la transformación también es evidente. Las compañías pueden pagar talento en el exterior, recibir pagos internacionales o gestionar operaciones sin fricciones. “Hoy el mundo está cada vez más globalizado… y cripto hace más fácil la vida de las empresas”, indicó.
Recomendaciones clave para entrar al mundo cripto
Ante este escenario, Colombo entregó varias recomendaciones para los colombianos interesados en el uso de criptomonedas:

1. Informarse antes de invertir
“Las personas deberían entender al menos lo básico de qué se trata… cuáles son los riesgos”, afirmó.
2. Diferenciar tipos de activos
No es lo mismo invertir en Bitcoin que en stablecoins. “Uno puede perder valor y otro no”, explicó.
3. Elegir plataformas confiables
En ausencia de regulación, es clave verificar licencias, presencia internacional y reputación.
4. No invertir dinero esencial
“No usen la plata que necesitan para pagar la renta… sino lo que les sobra”, recomendó.
5. Mantener precaución constante
“El mismo nivel de precaución que uno tiene con bancos o plataformas digitales, tiene que tenerlo para cripto también”, advirtió.
Lo que viene para el mundo cripto en Colombia: una oportunidad condicionada por la regulación
El futuro de las criptomonedas en Colombia dependerá, en gran medida, de su capacidad para cerrar la brecha regulatoria. Desde el sector privado, el llamado es a fortalecer el diálogo con el Estado.
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“Lo que más me gustaría es una mesa público-privada permanente”, señaló Colombo, al insistir en la necesidad de construir reglas conjuntas.




