La Junta Directiva del Banco de la República decidió por unanimidad mantener inalteradas las tasas de interés en Colombia en el 11,25 %.
Vale la pena recordar que el mercado proyectaba en su mayoría un alza de entre 50 y 75 puntos básicos, según las encuestas divulgadas.

El gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, aseguró que la Junta Directiva del emisor apoya la recuperación de la actividad económica en medio de un escenario en el que las expectativas de inflación se redujeron.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, describió la sesión de la Junta Directiva del Banco de la República como “constructiva” y dijo que los miembros de la Junta Directiva tuvieron la oportunidad de intercambiar opiniones.
“El gobierno ha insistido en buscar una reducción de la tasa de interés con el fin de lograr una activación de la economía en un contexto complejo como el que estamos viviendo”, señaló.
Villar, explicó que la tasa de interés va a estar estable en mayo y junio porque la próxima reunión es a finales de junio. “Vamos a tener mucha información en los próximos dos meses sobre la situación internacional y los mercados petroleros y también vamos a tener un proceso electoral muy importante que habrá concluido la próxima sesión”.
“En junio evaluaremos si es necesaria una política restrictiva o no lo es o puede hacerse un movimiento en cualquier dirección de las tasas”, señaló.
También dijo que la posibilidad de aumentar la tasa de interés implica que “lo que no se haga ahora no podrá hacerse más adelante o la tasa tendrá que mantenerse más alta por más tiempo”.
Sin embargo, dijo que la decisión se toma en condiciones de incertidumbre. “Esperar dos meses a tener más información puede dar muchas luces sobre si esa decisión era la mejor o no”, señaló.
Aseguró que si debe continuar el ciclo al alza “es algo que se puede evaluar hacia adelante”. Sin embargo, señaló que “no se quiere en estas circunstancias predecir un comportamiento específico de las tasas, dependerá de la última información disponible”, reiteró.
Finalmente, reveló que el Gobierno insistió en bajar las tasas de interés y otras voces de la Junta Directiva pidieron subirlas, «pero el consenso se logró», destacó.
También recordó que en las últimas sesiones (enero y marzo) hubo aumentos «importantes» a la tasa de interés a un nivel que es restrictivo y que es conducente a que la inflación se reduzca a lo largo de 2027 y pueda converger a la meta a finales del año entrante o comienzos de 2028.
Decisión de mantener las tasas en Colombia
La Junta Directiva del Banco de la República analizó el comportamiento de los precios y la actividad económica al cierre de marzo de 2026, periodo en el que la inflación total se situó en un 5,6 %, cifra que supera en 46 puntos básicos el registro observado en diciembre.
En este mismo contexto, la inflación básica, que excluye alimentos y regulados, también mostró una tendencia al alza al ubicarse en el 5,8%, lo que representa aproximadamente 80 puntos básicos por encima del nivel reportado al cierre del año anterior.
Ante este panorama, el emisor dijo que mantiene la vigilancia sobre las expectativas de precios, pues aunque los pronósticos a un año se redujeron, las encuestas enfocadas en el cierre de 2026 volvieron a mostrar incrementos.
A pesar de las presiones en el costo de vida, los indicadores de seguimiento sugieren que la economía colombiana habría logrado un crecimiento en el primer trimestre de 2026 superior al registrado en los últimos tres meses de 2025.
Riesgos geopolíticos y hoja de ruta de la política monetaria
En el frente externo, el Banco advirtió que la prolongación del conflicto en Medio Oriente representa un riesgo crítico para la estabilidad de precios en el país. Esta situación podría derivar en mayores presiones al alza en los costos internacionales de la energía y los fertilizantes, además de provocar un endurecimiento de las condiciones financieras externas para Colombia.
Por lo anterior, la Junta Directiva enfatizó que la decisión adoptada en su sesión de hoy continúa enfocada en apoyar la recuperación de la actividad económica sin poner en riesgo la convergencia de la inflación hacia su meta, aclarando que cualquier movimiento futuro dependerá estrictamente de la evolución de la información disponible.




