Los proyectos térmicos que representan un tercio de la oferta y han evitado un apagón en Colombia

Pese a que en la actualidad pueden aportar hasta 27 % de la demanda, su participación podría duplicarse en condiciones extremas, como una ola de calor.

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La energía térmica aporta cerca de un tercio de la electricidad en Colombia, lo que la convierte en una fuente relevante para evitar racionamientos o apagones, escenarios que tendrían no solo impactos económicos, sino también consecuencias sociales. De acuerdo con cifras oficiales, la capacidad instalada de las plantas térmicas se ubicaba en mayo de 2026 en 5.803 megavatios, equivalente a cerca de 27 % de la capacidad total del Sistema Interconectado Nacional (SIN), que alcanzó 21.305 megavatios.

Adicionalmente, las compañías que operan algunos de los principales proyectos son Termobarranquilla, Nitro Energy, Enfragen Termoflores, Gecelca, Gestión Energética, Proeléctrica, Compañía Eléctrica Sochagota, Termotasajero, Termocandelaria, Empresas Públicas de Medellín (EPM), Termonorte, Termoemcali, Enel, Refoenergy Villanueva, Termoyopal Generación, Refoenergy Villanueva, Termo Caribe y Generadora Termocentro.

Gustavo Petro, presidente de Colombia. Imagen: Presidencia
Gustavo Petro, presidente de Colombia. Imagen: Presidencia

Estos se ubican principalmente en zonas como Atlántico, Bolívar, Córdoba, La Guajira, Boyacá, Norte de Santander, Casanare y Cundinamarca, aunque también hay otros en Valle del Cauca, Antioquia y Caldas.

La matriz energética colombiana para la generación eléctrica está compuesta principalmente por fuentes hidráulicas, es decir, la energía generada con el agua a través de los embalses, la cual alcanzó una representatividad cercana a 62 %, y pese a las intenciones del Gobierno Petro de potenciar las energías renovables, como la eólica o la solar, hasta la fecha esta última representa cerca de 8,8 % en los aportes de la demanda de energía.

Pese a que en este momento las térmicas pueden estar aportando hasta 27 % de la demanda, en condiciones climáticas más extremas, como un fenómeno de El Niño, en el que las altas temperaturas producen sequía, y por ende, disminución del nivel de los embalses y de la capacidad de generación hidroeléctrica, esta energía puede llegar a aportar en determinados momentos hasta 55 % de la electricidad, como lo hizo durante el fenómeno de El Niño en 2024.

¿Qué es la energía térmica y por qué está en la agenda mediática?

La más reciente subasta para ampliar la capacidad de generación entre 2029 y 2030 terminó incorporando en mayor medida energía de fuentes térmicas, es decir, de plantas que pueden generar electricidad a través de combustibles fósiles como el carbón y el gas. Como las directrices del Gobierno Petro apuntan a que haya cada vez menos participación de combustibles fósiles, que contaminan más frente a fuentes renovables, hubo un choque de trenes con su ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien dirige las entidades que se encargan de las subastas.

Edwin Palma, ministro de Minas y Energía. Imagen: Ministerio de Minas y Energía
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía. Imagen: Ministerio de Minas y Energía

Esto se dio a causa de que la subasta adjudicó cerca de 56 % de la nueva capacidad a proyectos de energía térmica, lo cual va en contravía de las directrices de Petro, quien desea priorizar fuentes renovables.

Al ser Colombia un país que depende en gran medida de la capacidad hidroeléctrica, pueden ocurrir eventualidades como un Fenómeno de El Niño, que trae una oleada de calor que reduce el nivel de los embalses. Adicionalmente, la energía solar depende de la radiación y la eólica del viento. Es por ello que las térmicas entran a apoyar el sistema con la finalidad de evitar un apagón o racionamiento.

Iván Arroyave, experto en el sector energético y banquero de inversión, manifestó que las térmicas pueden despacharse de una manera más controlada y dar una respuesta más rápida a las necesidades del sistema, siempre y cuando se tengan los combustibles disponibles y precios viables para la operación. A este tipo de industria, los usuarios le pagan en sus facturas para que esté disponible, y esto es lo que se conoce como el cargo por confiabilidad.

Las plantas térmicas funcionan con diferentes tipos de combustibles, todos de origen fósil. Por ejemplo, Meriléctrica opera con gas. Termonorte integra en sus operaciones el diésel (ACPM). Termocandelaria también utiliza gas y algunas plantas de Gecelca, el carbón.

Subastas de energía en Colombia

La más reciente de ellas, que se informó el viernes 22 de mayo de 2026, señaló que las térmicas tendrían una capacidad de aportar 2.276,8 megavatios en dos plantas, mientras la solar aportaría 1.546,9 megavatios mediante 12 plantas. La energía eólica, con dos plantas, aportaría 246 megavatios. Lo anterior significó que cerca de 56% de la nueva capacidad que tendría el sistema sería de origen térmico.

Los proyectos térmicos que representan un tercio de la oferta y han evitado un apagón en Colombia
Imagen: XM

“Pero el dato más importante aparece cuando se mira energía firme y no solamente capacidad instalada. En las obligaciones de energía asignadas, las térmicas aportan 36,4 %, solares (7,7 %) y eólicas apenas (0,1 %). En otras palabras, la subasta terminó mostrando algo que el propio sistema reconoce: Colombia todavía necesita generación gestionable y respaldo térmico para garantizar confiabilidad en momentos críticos”, dijo Arroyave.

El ministro Palma expresó a través de redes sociales al presidente Petro que no se había hecho una sola subasta entre 2011 y 2019, lo cual resultó contradictorio frente a datos oficiales, puesto que las propias cifras del operador del mercado XM señalaron que se hicieron cuatro en las vigencias 2012-2013, 2014-2019, 2015-2016 y 2017-2022. El ministerio también dijo que la subasta significaría una inversión estimada de $16 billones.

Las compañías que participaron en la subasta 2029-2030 fueron AES Colombia, Caribean Energy, Celsia, Urrá, EPM, Enel, Enfragen Termovalle, Erco, Termocentro, Gestión Energética, la Generadora y Comercializadora de Energía del Caribe, Isagen, Nitro Energy, Termonorte, Termoemcali, Termo Caribe, Termotasajero, entre otras.

“Con las subastas se tendrán 16 nuevas plantas de generación de energía, las cuales deberán entrar antes de diciembre de 2029 con una capacidad de 4.070 megavatios aproximadamente. Por capacidad, las térmicas aportan 56 %, con lo cual se puede afirmar que la energía firme para el periodo de finales de 2029 y de 2030 dependerá principalmente de energía térmica generada con gas importado, y por tanto, es desconcertante que todavía exista gente en el alto gobierno que dude de la importancia de las térmicas y el gas como fuente para la seguridad energética y el desarrollo económico”, expresó el presidente de XUA Energy y experto del sector, Julio César Vera.

¿Se podrán concretar los proyectos?

El exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, manifestó que, en promedio, durante los últimos años solo ha entrado 20 % de la capacidad que se tenía prevista. Por lo tanto, señaló que es preocupante la reacción del presidente Petro contra su ministro, por el hecho de que las térmicas han tenido buena parte de la representatividad en la subasta 2029-2030.

Aseguró que los proyectos deben tener garantías y que, aunque las haya, todavía está presente el interrogante sobre la capacidad de transporte, puesto que una cosa es generar y otra es transportar la energía generada. Según lo manifestó, las redes de transmisión no son suficientes y presentan atrasos en la ejecución de proyectos de expansión, tanto en transmisión, subtransmisión y distribución.

Imagen: XM
Imagen: XM

“Según XM, tenemos un déficit de energía en firme de 2,3 % y un déficit de gas natural de 24 %, con el agravante, en este último caso, de que solo se cuenta con una sola regasificadora para importarlo, SPEC (Sociedad Portuaria El Cayao), y se está operando al límite de su capacidad”, expresó.

La coyuntura de un superniño que vendría en el segundo semestre de 2026

Con base en datos de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOOA), existe 82 % de probabilidad de que llegue un superfenómeno de El Niño entre mayo y julio de 2026. Juan Ricardo Ortega, presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), manifestó que hay posibilidades de que esta sea la ola de calor más intensa en la historia. Sin embargo, expresó que todavía es incierto que llegue a materializarse, puesto que todavía no es posible predecir este fenómeno climático de manera absoluta, pero señaló que sería un descuido no prepararse para este evento.

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Lo anterior se debe a que un superniño, como se señaló anteriormente, reduciría la capacidad de generación hidroeléctrica. A todo esto se añade la cada vez mayor dependencia de la importación de gas (insumo de las térmicas), puesto que Colombia no produce la totalidad de este energético para abastecer su propia demanda. Desde 2024, el país está importando este energético para abastecer el mercado de residencias, pequeños comercios y gas vehicular. Para marzo de 2026, la importación de gas se ubicó en 22,4 % del abastecimiento total del mercado colombiano, según cifras de la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol).