Morgan Stanley publicó su panorama macroeconómico de mitad de año para América Latina, en el que gran parte del informe menciona los desafíos del mercado colombiano, por la incertidumbre en torno a las elecciones presidenciales.
De acuerdo con el documento, la región enfrenta presiones inflacionarias persistentes, incertidumbre política y riesgos de debilitamiento cambiario en el segundo semestre.
Además, enfrenta un entorno macroeconómico más desafiante, “caracterizado por presiones inflacionarias persistentes, incertidumbre geopolítica y mayores riesgos políticos en economías clave”.
En el caso de Colombia, el banco de inversión prefirió permanecer neutral, “dado el alto grado de incertidumbre relacionado con las elecciones en curso”. Indicó además que los precios de los activos locales suelen incorporar el resultado de las elecciones “y no mucho premio anticipado en ninguna dirección, a diferencia de Brasil”
Siga el cubrimiento especial de Valora Analitik para las elecciones presidenciales en Colombia
¿Hacia dónde se movería el peso colombiano?
El documento del banco de inversión plantea varios escenarios bajistas, que recogen el estado actual geopolítico, los precios del petróleo y las presiones inflacionarias, con múltiples efectos posibles.
Para Colombia, Morgan Stanley resume que las más recientes encuestas presidenciales en Colombia continúan sugiriendo “probabilidades no despreciables” de que, después de junio, prevalezca un candidato que el mercado percibe generalmente con una agenda poco ortodoxa.
Además, las valorizaciones siguen luciendo poco atractivas, al menos desde una perspectiva histórica, “lo que implica que los riesgos cambiarios desde los niveles actuales podrían estar predominantemente inclinados hacia una depreciación”.
En este sentido, su proyección para el peso colombiano incorpora una depreciación gradual durante los próximos trimestres, divergiendo del comportamiento esperado para otros pares regionales.
“Los posibles resultados electorales en Colombia probablemente también serán percibidos por el mercado como binarios desde el punto de vista fiscal, y vemos posible que el dólar supere los $4.000 en un escenario bajista, pero también que se dirija hacia los $3.400 en el escenario opuesto”, se advierte.
Relacionado: Morgan Stanley: Colombia ‘ganaría’ por efectos de la guerra en Irán, pero otras naciones de A. Latina serían golpeadas.

TES podrían llegar a tasas de 17 %
En su documento, la firma de inversiones cree que los niveles actuales tanto los TES, al igual que el peso colombiano, no reflejan preocupaciones significativas sobre un potencial escenario bajista.
Desde una perspectiva relativa, dice el informe, “vemos el balance de riesgos para los bonos más simétrico desde los niveles actuales, con rendimientos de los TES 2036 acercándose potencialmente al 17,00 %”
Lo anterior, teniendo en cuenta un escenario bajista que provoque salidas de capital extranjero en medio de una prima insuficiente frente a posibles cambios institucionales.
“También creemos que, en un resultado electoral percibido como negativo por el mercado, el umbral para una sorpresa positiva que detenga o incluso revierta las ventas podría ser relativamente bajo, dadas las expectativas deprimidas”, añade.
Por ejemplo, esa sorpresa podría provenir del nombramiento de un ministro de Hacienda percibido por el mercado como fiscalmente ortodoxo, así como de compromisos verbales del nuevo gobierno relacionados con independencia institucional y prudencia fiscal.

Futuro de la tasa de interés del Banco de la República
Por otro lado, en relación con la política monetaria local, los economistas de Morgan Stanley no prevén nuevas subidas de tasas este año en ninguna de las economías regionales, con excepción de Colombia, “donde el mercado ya incorpora esa posibilidad”.
Aún así, dice el documento, “preferimos mantenernos neutrales en tasas locales por ahora, dada la falta de una asimetría clara en el corto plazo.
Además, el banco consideró que “la sorpresiva decisión de mantener tasas sin cambios por parte del Banco de la República en abril” reforzó la percepción del mercado de que los resultados electorales son binarios desde perspectivas fiscales e institucionales.
En este sentido, para la próxima reunión en la que se decida sobre la tasa de interés, el 30 de junio (con segunda vuelta presidencial prevista para el 21 de junio, si es necesaria), “creemos que el punto más importante a seguir probablemente será la decisión de la Corte Constitucional sobre si la norma constitucional que exige la presencia del ministro de Hacienda” en las reuniones del banco central.
“Destacamos que el nuevo gobierno no asumirá funciones hasta el 7 de agosto, lo que implica que, al momento de escribir este informe, la presencia del ministro de Hacienda Ávila en la reunión de junio será legalmente necesaria para que pueda tomarse una decisión sobre tasas”.
—




