La reactivación de la industria petrolera y gasífera, el fomento de la actividad minera, las caídas en el PIB del sector y la creciente importación de gas son algunos de los principales retos que la industria minero energética enfrenta en Colombia. Todas estas problemáticas tomarán un rumbo con las elecciones de 2026, en las cuales los tres candidatos que lideran las encuestas son Iván Cepeda, candidato del oficialismo; Abelardo De la Espriella, candidato independiente; y Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático en alianza con otros sectores políticos.
En un eventual gobierno de De la Espriella, los analistas proyectaron una reactivación casi total e inmediata en materia de exploración y explotación de petróleo y gas, así como una política energética favorable a la aplicación de la técnica del fracking y un fuerte impulso al desarrollo de yacimientos en el mar Caribe.

También se señaló que Ecopetrol, al verse respaldada por estos lineamientos desde su eventual gobierno, podría fortalecer su rentabilidad, teniendo en cuenta que el petróleo y el gas siguen siendo el negocio central de la compañía.
Según manifestó Iván Arroyave, experto del sector energético y banquero de inversión, De la Espriella propone un impulso acelerado a los hidrocarburos, acompañado de simplificación de trámites y reducción de barreras regulatorias, con el objetivo de atraer mayores flujos de inversión extranjera directa.

“Su visión parte de que el país no puede darse el lujo de depender de combustibles importados teniendo recursos propios sin desarrollar”, agregó.
El analista también señaló que las elecciones de 2026 definirán un cambio profundo en el sector, debido a que existen visiones opuestas entre los principales candidatos. Por un lado están De la Espriella y Paloma Valencia, quienes propenden por un mayor incentivo a la industria petrolera y gasífera. Por el otro está Iván Cepeda, quien mantiene una posición más alineada con la protección medioambiental y la transición energética.

Por su parte, Julio César Vera, experto del sector y presidente de XUA Energy, agregó que con De la Espriella habría una apertura mucho más agresiva hacia la inversión extranjera directa, reducciones regulatorias y una narrativa enfocada en recuperar la soberanía energética para que Colombia vuelva a autoabastecerse de gas.
Sin embargo, también mencionó que algunas de las desventajas de este enfoque serían posibles choques medioambientales y judiciales, mayores conflictos sociales, riesgos derivados de una flexibilización regulatoria acelerada para incentivar la producción de hidrocarburos y eventuales afectaciones reputacionales a nivel internacional.
Finalmente, Arroyave concluyó que durante esta campaña presidencial no se han establecido lineamientos suficientemente claros sobre cómo los candidatos enfrentarán problemáticas como el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica o la crisis financiera de Air-e, empresa de servicios públicos del Caribe que atraviesa una compleja situación de deuda.




