Una reunión prevista para esta semana entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, fue cancelada luego de que diplomáticos estadounidenses advirtieran al Gobierno colombiano que el encuentro podría violar las condiciones bajo las cuales se autorizó el ingreso del mandatario a Estados Unidos, según reportó The New York Times.
El Departamento de Estado revocó la visa de Petro el año pasado y para esta ocasión, le otorgó un permiso de viaje limitado exclusivamente a su participación en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU del miércoles.
De acuerdo con el medio estadounidense, funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá contactaron a la Cancillería colombiana, tras lo cual el Gobierno aceptó cancelar el encuentro programado para el viernes.
El presidente Gustavo Petro se pronunció sobre la cancelación de su reunión con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, luego de que The Washington Post revelara que el Gobierno de Estados Unidos presionó para impedir el encuentro, advirtiendo que violaría las condiciones bajo las cuales se autorizó el ingreso del mandatario colombiano a ese país.
Petro negó haber sido notificado de restricciones a su visa o de un eventual arresto, y sostuvo que los jefes de Estado que asisten a sesiones de Naciones Unidas están protegidos por la ley estadounidense para hablar libremente y sin consecuencias durante ese periodo.
«Como esta vez solo asistí al acto de recibir la presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y dirigir la primera sesión bajo nuestra presidencia, considero poco democrático que se restringiera mi libertad de hablar con el alcalde de Nueva York, autoridad local de los EE. UU., y mi libertad de pensamiento al no permitirme dictar una conferencia a la que fui invitado en Boston«, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Una visa revocada desde 2025
A diferencia de la mayoría de jefes de Estado, que cuentan con visas que les permiten ingresar libremente a Estados Unidos, Petro perdió ese estatus después de participar en septiembre del año pasado en una manifestación propalestina en Manhattan, en la que pidió a los soldados estadounidenses desobedecer las órdenes presidenciales.
En un comunicado, el Departamento de Estado sostuvo que una visa «es un privilegio, no un derecho» y que puede revocarse a quien inste a militares estadounidenses a desacatar órdenes del presidente electo.
La revocatoria se suma a otras medidas contra el mandatario colombiano: el Tesoro de Estados Unidos le impuso sanciones después de que calificara como asesinatos los ataques estadounidenses contra embarcaciones señaladas de transportar drogas frente a las costas de Suramérica. Además, fiscales federales habrían abierto investigaciones penales contra Petro por presuntos vínculos con el narcotráfico, señalamiento que él ha negado de manera enfática.
La relación entre Petro y Donald Trump había mostrado señales de distensión a comienzos de este año, con una llamada telefónica y una reunión en la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente colombiano retomó recientemente sus discursos críticos contra su homólogo estadounidense.
La semana pasada, Trump respaldó al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, un gesto que provocó el rechazo del mandatario.




