La vivienda será uno de los frentes económicos que tendrá que enfrentar el gobierno de Abelardo de la Espriella durante los próximos cuatro años, en un momento en el que el mercado llega con menores ventas, menos proyectos nuevos, más desistimientos y una creciente cantidad de hogares que viven en arriendo.
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El panorama plantea una pregunta central: ¿qué tendrá que hacer el Gobierno De la Espriella para que más colombianos puedan comprar vivienda y, al mismo tiempo, evitar que los precios de los arriendos sigan aumentando?
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Un análisis realizado por Metrocuadrado identifica cuatro desafíos principales para el sector: recuperar la vivienda nueva, facilitar el acceso al crédito y el cierre financiero, atender las nuevas dinámicas del mercado de arriendo y garantizar reglas estables para constructores, compradores e inversionistas.
El reto tiene además una dimensión económica relevante. De acuerdo con las cifras citadas por Metrocuadrado, en 2025 el sector constructor representó 4,5 % del PIB colombiano, mientras que las actividades inmobiliarias aportaron 8,5 %. Ambos sectores tienen un peso importante en la generación de empleo y en la actividad económica relacionada con la vivienda.
Los retos del Gobierno De la Espriella para el sector vivienda en Colombia
Reactivar la vivienda nueva
El primer desafío está en recuperar los lanzamientos, las iniciaciones de obra y las ventas de vivienda nueva, tanto en los segmentos de Vivienda de Interés Social (VIS) como de Vivienda de Interés Prioritario (VIP) y en el resto del mercado.
Los indicadores muestran una reducción considerable frente a los niveles de 2022. Según cifras de Coordenada Urbana de Camacol, al comparar los acumulados de 12 meses a mayo de 2022 y mayo de 2026, los lanzamientos pasaron de 254.944 a 136.603 unidades, una disminución de 43,4 %.

En el mismo periodo, las iniciaciones de vivienda bajaron de 196.927 a 112.497 unidades, equivalente a una caída de 46,3 %. Las ventas también retrocedieron: pasaron de 261.485 a 173.612 unidades, una reducción de 33,6 %.
Uno de los datos que más llama la atención está en los desistimientos. Estos aumentaron de 19.648 a 43.659, un incremento de 122,2 % entre ambos periodos. La situación significa que no solo se están vendiendo menos viviendas: también hay compradores que iniciaron el proceso y posteriormente no pudieron completarlo porque no lograron cerrar financieramente la operación.
“La caída de todos estos indicadores simultáneamente tiene graves repercusiones a mediano y largo plazo, porque la falta de nuevos lanzamientos y construcciones deriva en menor oferta en 1 o 3 años”, señaló Sandra Villanueva, gerente general de Metrocuadrado.
El comportamiento también está relacionado con los cambios en la política de subsidios. El análisis señala que en 2026 se suspendió el programa nacional Mi Casa Ya, mientras que las asignaciones habían disminuido en 2024 y 2025 hasta llegar a 58.677 subsidios, aproximadamente la mitad de los años anteriores.
En paralelo, las cajas de compensación asignaron 54.000 subsidios en 2025, mientras que alcaldías y gobernaciones impulsaron programas como Mi Casa en Bogotá, Mi Casa Bacana en Atlántico, Mi Techo Propio en Barranquilla, Casa Mía en Cali y Compra Tu Casa en Medellín.
“La recuperación del sector implica un programa de vivienda para reactivar la compra de vivienda VIS a mediano y largo plazo, junto al apoyo para familias que entre 2025 y 2026 se quedaron sin subsidio en medio del proceso de compra”, aseguró Villanueva.
El acceso al crédito y el cierre financiero
El segundo reto está directamente relacionado con una de las principales barreras que encuentra una familia cuando intenta comprar vivienda: lograr que los ingresos, el ahorro, el subsidio y el crédito sean suficientes para completar la operación.
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Metrocuadrado señala que el comportamiento de las tasas de interés durante este año ha afectado la capacidad de compra de los hogares. A esto se suma el poco conocimiento o uso de mecanismos de ahorro como las cuentas AFC, que pueden utilizarse para incentivar el ahorro destinado a la adquisición de vivienda.
Para el Gobierno De la Espriella, una de las alternativas planteadas está relacionada con el FRECH (Fondo de Reserva para la Estabilización de Cartera Hipotecaria), mecanismo que puede utilizarse para facilitar condiciones de financiación y hacer más accesibles las cuotas de los créditos hipotecarios.
El análisis también plantea como posibilidad extender los plazos de los créditos hasta 30 años y reducir las tasas de interés. Para un hogar, esto puede representar una diferencia importante: una cuota mensual más baja puede facilitar que una familia que hoy no logra cumplir las condiciones de financiación pueda completar el cierre financiero de su vivienda.
Un país donde cada vez más hogares viven en arriendo
El tercer desafío está en un mercado que ha cambiado de manera importante: el arriendo. Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE de 2025, Colombia tenía 18,9 millones de hogares, de los cuales 7,7 millones, equivalentes al 40,8 %, vivían en alquiler.
El análisis señala que desde 2019 cerca de un millón de nuevos hogares pasaron a vivir en arriendo. Esto ha convertido al alquiler en una parte cada vez más importante del mercado inmobiliario colombiano.

El problema es que el crecimiento de la demanda ocurre al mismo tiempo que disminuye la entrada de viviendas nuevas que posteriormente podrían alimentar el mercado de usados. Con menos oferta disponible y una demanda elevada, los precios de los arriendos han aumentado en varias de las principales ciudades del país.
“Para estos próximos 4 años, es importante que la reactivación de la vivienda nueva traiga nuevos inmuebles y opciones al mercado para que baje la presión en los precios del arriendo”, agregó Villanueva.
La propuesta también plantea que el mercado de alquiler tenga mayor peso dentro de la política de vivienda, incluyendo subsidios que permitan a los arrendatarios ahorrar o avanzar hacia el pago de una cuota inicial, especialmente entre la población joven trabajadora.
Reglas estables para el sector de vivienda
El cuarto reto está relacionado con las normas que determinan cómo se construye, se vende y se desarrolla vivienda en Colombia. Metrocuadrado señala que en los últimos años se han expedido diferentes disposiciones que han generado retos para el sector. Entre ellas está el Decreto 1166 de 2025, que eliminó la necesidad de licencias de construcción en casos específicos y que, según el análisis, presenta vacíos en su ejecución.
También existe un borrador de decreto de 2026 orientado a desindexar la vivienda VIS de los salarios mínimos, asunto que requerirá seguimiento por parte del Gobierno.
La preocupación del sector está en que los cambios regulatorios no dificulten la planeación de proyectos que, por su naturaleza, requieren varios años entre la compra de terrenos, los diseños, las licencias, la financiación, la construcción y la entrega de las viviendas.
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Por eso, el cuarto desafío no se limita a modificar una norma específica. El planteamiento apunta a contar con reglas claras y estables durante los próximos cuatro años, acompañadas de una política integral de vivienda.



