El nuevo estadio de Bogotá tendrá cambios que irán más allá de su mayor capacidad y de la construcción de una nueva infraestructura. Sencia prepara modificaciones en la gramilla, los controles de seguridad, los camerinos, la conectividad y la operación de eventos.
Uno de los puntos centrales será evitar que se repitan los problemas que sufrió el campo de juego a comienzos de 2026, cuando el estado del césped generó cuestionamientos entre futbolistas, clubes e hinchas.
Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, explicó que la compañía buscó soluciones en países como Francia, Italia, Brasil y Estados Unidos y terminó trabajando con una empresa brasileña especializada en este tipo de superficies.
“Construimos cinco campos alternos al Nemesio Camacho. Es decir, tenemos cinco canchas disponibles”, aseguró Hoyos.
Según el directivo, estas superficies permitirán tener capacidad de reacción cuando la gramilla principal presente problemas por condiciones climáticas, desgaste u otros factores. “Lo que nos pasó en febrero no nos volverá a pasar”, afirmó.
Hoyos puso como referencia el estadio Morumbí de Brasil, donde, según explicó, el terreno de juego puede cambiarse varias veces durante un mismo año.

Así protegerán la gramilla del nuevo El Campín
El proyecto también contempla soluciones para disminuir el impacto que pueden generar los conciertos y otros eventos sobre la cancha.
El nuevo estadio contará con una cubierta retráctil, mientras que la gradería del costado sur también tendrá un sistema retráctil que facilitará el ingreso de estructuras y equipos utilizados en el montaje de espectáculos.
La intención es reducir tanto la intervención sobre el terreno como los tiempos necesarios para transformar el escenario entre un concierto y un partido de fútbol.
La gramilla ha sido uno de los principales desafíos para Sencia desde que asumió la operación de El Campín. Durante 2026, la compañía reconoció dificultades en el proceso de adaptación del césped híbrido, en medio de fuertes lluvias y una alta utilización del estadio.
Ahora, las cinco canchas de respaldo buscan permitir reparaciones y reemplazos con mayor rapidez cuando algunos sectores del campo se deterioren.
Reconocimiento facial y nuevas medidas de seguridad para el nuevo estadio
La seguridad será otro de los cambios importantes del nuevo escenario. Además de las más de 800 cámaras previstas para el estadio, el proyecto contempla más de 200 torniquetes con reconocimiento facial y un Centro Integrado de Operaciones que recibirá información de miles de sensores e indicadores conectados.
Hoyos aseguró que el objetivo es reducir considerablemente los tiempos de reacción ante cualquier incidente dentro del escenario.
“Vamos a tener 10 segundos de tiempo de intervención para efectos en la grama y 90 segundos para intervenir en cualquier zona del estadio”, explicó el CEO de Sencia.
También habrá cambios en el sistema de sonido y conectividad. El escenario pasará de 32 a 185 parlantes, contará con audio sectorizado para dirigir mensajes hacia zonas específicas y tendrá cerca de 1.500 puntos de acceso a internet.

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La infraestructura estará preparada para conectar simultáneamente decenas de miles de dispositivos durante partidos y conciertos. Los futbolistas también encontrarán espacios diferentes. Los camerinos pasarán de cerca de 170 metros cuadrados a más de 600 metros cuadrados, mientras que las unidades sanitarias aumentarán de 274 a 910.
Para Sencia, la modernización también busca cambiar la experiencia de los aficionados. Hoyos señaló que mejores condiciones de seguridad pueden ayudar a que más familias regresen al estadio y que Millonarios y Santa Fe tengan posibilidades de recibir una mayor cantidad de público en sus partidos.




