Comercio en Colombia muestra profundas grietas según análisis del Banco de Bogotá

Detrás del repunte aparente impulsado por el sector automotor, 5 de las 19 ramas comerciales cayeron en terreno negativo.

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El comercio minorista en Colombia atravesó en agosto de 2026 un punto de inflexión que consolida el fin del auge del gasto de las familias, de acuerdo con un informe del Banco de Bogotá.

Aunque las cifras brutas mostraron una aceleración de las ventas totales al pasar del 5,3 % en julio al 7,3 % anual en agosto, este repunte resultó verse distorsionado por la venta de vehículos. Al excluir el rubro automotor, el crecimiento real del comercio se desaceleró del 2,3 % al 1,9 % en el mismo periodo.

Comercio en Colombia
Fuente: Banco de Bogotá

Y es que mientras la venta de vehículos para el hogar aumentó un 35,8 % anual en agosto y la de otros vehículos subió un 26,2 %, la economía del día a día reflejó un patrón muy distinto. La entidad señaló estas cifras como una muestra de la disparidad dentro del sector comercial y lo describió como un fenómeno que enmascara la debilidad estructural del consumo masivo, que empezó a ceder ante la creciente fragilidad de los ingresos familiares.

De acuerdo con el informe de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, 5 de las 19 ramas que conforman el comercio minorista registraron contracciones anuales, una situación que no se presenciaba en el país desde septiembre de 2024.

El deterioro abarcó categorías fundamentales de bienes durables, semidurables y de consumo corriente, como licores y tabaco, vestuario y calzado, tecnología e informática y combustibles.

Comercio en Colombia
Fuente: Banco de Bogotá.

En el primer caso, la venta de bebidas alcohólicas, cigarrillos y productos de tabaco se redujo el 6,1 % anual, marcando su caída más severa desde marzo de 2025. El Banco de Bogotá recordó que esta actividad había crecido durante la Copa Mundial de la FIFA, pero luego se revirtió esta tendencia, en medio de presiones inflacionarias.

Por otro lado, la venta de prendas de vestir se contrajo un 5,9 % anual (completando dos meses consecutivos en rojo), mientras que el calzado cayó un 9 % anual (tres meses consecutivos a la baja). La entidad señaló que no se observaba una caída simultánea en ambos rubros desde mediados de 2024 y atribuyó el freno a un agotamiento directo del gasto de los hogares.

Respecto a la tecnología, por primera vez en dos años y medio, la venta de equipos entró en terreno negativo con una caída del 4,7 % anual, tras haber registrado crecimientos cercanos al 35 % en el primer trimestre de 2026 y de 2,8 % en julio, a pesar de que los precios de esta categoría registraron deflación (-4,3 %).

Finalmente, la demanda de combustibles extendió su racha negativa con un ajuste del -0,4 % anual, tendencia impulsada probablemente por una mayor adopción de medios de transporte eléctricos en los hogares.

Los analistas atribuyen este cambio de tendencia al alcance de un punto de inflexión tras el ciclo expansivo observado durante 2025 y la primera mitad de 2026. Entre los determinantes de esta vulnerabilidad destacan el deterioro del mercado laboral y de ingresos externos, así como las condiciones financieras restrictivas por el elevado costo del crédito y los efectos económicos del reciente terremoto, y la incertidumbre ante la expectativa de un ajuste fiscal por parte del Gobierno.

En este entorno, las estimaciones de crecimiento del PIB nacional elaboradas por Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá prevén un ritmo del 2,4 % para todo 2026 y del 2,1 % para 2027, consolidando un panorama de desaceleración y ajuste en las decisiones de gasto de los colombianos.