El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este jueves que su país se opondrá en la votación de mañana en Bruselas al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Mercosur (el grupo conformado por Brasil Argentina, Uruguay y Paraguay).
“Francia ha decidido votar en contra de la firma del acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur”, escribió Emanuel Macron en su cuenta de X.
El pacto, que se ha adelantado por años entre los dos grupos, busca reducir o eliminar aranceles, lo que terminaría en beneficios de menores gravámenes a bienes como autos, autopartes, maquinaria, químicos, farmacéuticos y tecnología para la UE y de mejor acceso para productos agrícolas y agroindustriales carne, azúcar, etanol, café, frutas, alimentos procesados para Mercosur.
Junto con Francia, otras naciones como Polonia, Hungría e Irlanda se oponen a la firma del acuerdo que se efectuaría este 9 de enero.
La razón, varios agricultores manifiestan su desacuerdo -palpable en múltiples protestas en el país- ya que consideran que toca intereses económicos, políticos y ambientales muy sensibles en ambos bloques.
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Uno de los puntos más sensibles es que los agricultores europeos temen competir con productos como la carne bovina del Mercosur, el azúcar o el etanol ya que argumentan que en Sudamérica los costos son más bajos y las normas ambientales y sanitarias son menos estrictas.
De otro lado, mientras que la Unión Europea exige garantías fuertes contra la deforestación y la expansión agropecuaria sin control, hay dudas sobre la capacidad real de los países del Mercosur (especialmente Brasil) para cumplir compromisos climáticos.
La cronología del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur
El primer visto bueno sobre el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur se remonta a junio de 2019, cuando el bloque europeo y el suramericano concluyeron las negociaciones de lo que se conoce como el acuerdo de libre comercio y asociación estratégica tras casi 20 años de diálogo.
Más adelante, sin embargo, oposiciones sociales y críticas políticas hicieron que se nublara el documento, pero en 2024 se destrabó nuevamente, aunque sin firma.
Así las cosas, el acuerdo está aún pendiente de ratificación debido a que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, necesita primero un mandato de los veintisiete países para poder firmarlo.

Aunque Francia ha reconocido los avances en el pacto, aún quedan puntos que no está dispuesta a ceder, como afirmó Macron: “a pesar de estos avances innegables, hay que señalar que el acuerdo ha sido rechazado unánimemente por la clase política, como demuestran claramente los recientes debates en la Asamblea Nacional y el Senado. En este contexto, Francia votará en contra de la firma del acuerdo”.
Pero para evitar la ratificación de este acuerdo, París necesitaría una minoría de bloqueo en la UE, que no está fácil de conseguir.
Aún así, el jefe de Estado aseguró que ‘seguirá luchando’ para que la Comisión Europea (CE) ‘ponga en marcha’ las medidas que ha prometido para proteger a los agricultores franceses.




