En su más reciente Informe de Política Monetaria, el equipo técnico del Banco de la República presentó ajustes al alza y a la baja en los principales indicadores macroeconómicos de Colombia.
Por un lado, el banco central recortó su proyección de crecimiento económico para 2026, situándola en un 2,4 %, una reducción frente al 2,6 % estimado en el reporte de enero. No obstante, las noticias fueron más alentadoras para el mediano plazo, ya que la previsión para 2027 se incrementó del 1,6 % al 2,1 %.
Por otro lado, el BanRep elevó la proyección de inflación total para el cierre de 2026, pasando de un 6,3 % a un 6,4 %. Pese a este ajuste, la meta para 2027 se mantuvo inalterada en 3,7 %.
Las razones detrás del ajuste en el PIB
Según el banco central, en 2025 la economía mostró un desempeño más débil de lo anticipado, con niveles de inversión que se mantienen rezagados frente a los valores prepandemia y un consumo de los hogares que, aunque sigue siendo el principal motor, mostró un comportamiento inferior a lo esperado al finalizar el año pasado.

La entidad insistió en que choques transitorios de oferta afectaron la actividad productiva durante el primer trimestre de 2026.
Sin embargo, de cara a 2027 hay optimismo en la disipación de estos choques recientes y en una mejora en los términos de intercambio, de acuerdo con el informe. Este último factor se ve impulsado por el aumento de los precios internacionales del petróleo y el carbón, lo cual compensaría la desaceleración prevista en otros sectores.
Presiones inmediatas en inflación
En materia de precios, el incremento en las expectativas responde a una combinación de factores que incluyen los efectos del conflicto en Medio Oriente sobre los costos de transporte y combustibles, los choques de oferta en los alimentos debido a bloqueos viales registrados en abril y los mayores ajustes en las tarifas de servicios públicos y aumentos salariales que han superado las expectativas iniciales.

El equipo técnico señaló en el informe que confía en que las acciones de política monetaria y la dilución de los choques de oferta permitan retomar la convergencia gradual hacia la meta del 3 % el próximo año.
Sin embargo, en la Junta Directiva del BanRep, el gerente, Leonardo Villar, dijo que probablemente sería necesario esperar hasta inicios de 2028 para ver la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) donde se espera que esté.
Goldman Sachs lo anticipó
Este ajuste en las proyecciones no tomó por sorpresa a todos los actores del mercado. La firma de inversión Goldman Sachs había anticipado con precisión estos movimientos antes de la publicación del informe oficial.
En sus análisis previos, la entidad proyectó que el equipo técnico del Emisor rebajaría en 20 puntos básicos en la previsión del PIB para 2026 (llevándola al 2,4 %) y que habría revisiones menores al alza en las metas de inflación para finales de este año.
Con estos ajustes, el Banco de la República reafirma una postura de cautela activa, monitoreando de cerca los excesos de demanda y los riesgos externos para asegurar la estabilidad del poder adquisitivo sin asfixiar la recuperación económica.
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