Carlos Alcaraz y Jannik Sinner arrancarán la temporada 2026 con uno de los partidos más lucrativos del tenis moderno. Antes del Abierto de Australia, los dos mejores jugadores del ranking ATP disputarán una exhibición en Incheon, Corea del Sur, el 10 de enero, con una bolsa que no depende del resultado: solo por presentarse, cada uno recibiría cerca de US$2,18 millones. En total, el evento repartiría alrededor de US$4,36 millones en honorarios.
La cifra llama la atención por su comparación directa con los torneos oficiales. El campeón en Australia 2026 recibirá un premio cercano a US$2,62 millones, apenas unos US$440.000 más de lo que Alcaraz o Sinner cobrarían por un solo día de exhibición. En otras palabras, un partido amistoso en Asia paga casi lo mismo que ganar un Grand Slam.
Pero el impacto económico no termina ahí. En la semana previa al Abierto de Australia, ambos tenistas también participarán en el “One Point Slam”, un evento especial que entrega US$1 millón en premios. Con esto, uno de los dos podría superar los US$3 millones en ingresos en menos de un mes, sin contar premios ATP ni contratos comerciales.
A nivel histórico, los números refuerzan la magnitud del momento. En premios oficiales de la ATP, Alcaraz acumula US$60,03 millones, mientras que Sinner suma US$56,63 millones. La exhibición en Corea equivale, para cada uno, a cerca del 4 % de todo lo que han ganado en su carrera profesional.

La exhibición en Corea del Sur: Un negocio de millones
El partido se jugará en el Inspire Arena de Incheon, un recinto con capacidad para unas 15.000 personas. Las entradas se agotaron pese a los precios elevados. La boleta más barata, con visibilidad restringida, cuesta alrededor de US$75. Las categorías estándar van desde US$125 hasta US$400, mientras que las localidades premium oscilan entre US$490 y US$570.
Las experiencias especiales concentran los valores más altos. Las sillas a nivel de cancha y los palcos rondan los US$690, el “Royal Box” se acerca a US$785 y la experiencia más costosa supera los US$1.580 por persona. Con aforo completo y precios promedio altos, la taquilla por sí sola podría superar los US$10 millones, sin contar patrocinios y derechos comerciales.
Recomendado: Carlos Alcaraz vuelve a ser número 1 del tenis mundial y rompe su récord anual de ganancias
Para dimensionar el negocio, basta una comparación: ganar Roland Garros le dejó a Alcaraz cerca de US$2,73 millones. En Corea, por un solo partido sin puntos ATP, cobraría apenas medio millón menos. Esta lógica refleja cómo las exhibiciones en Asia y Medio Oriente se han convertido en una fuente clave de ingresos para las grandes figuras.




