Una nueva legislatura comenzará en Colombia el próximo 20 de julio, cuando se instale oficialmente el Congreso de la República para el periodo constitucional 2026-2030. Ese día asumirán funciones los senadores y representantes a la Cámara elegidos por los ciudadanos en las elecciones legislativas celebradas el 8 de marzo de 2026.
Tras conocerse la distribución de las curules, el Pacto Histórico se consolidó como la colectividad con mayor representación individual en el Legislativo. La alianza obtuvo 25 escaños en el Senado de la República y 42 en la Cámara de Representantes, convirtiéndose en la bancada más numerosa de ambas corporaciones.
Con este resultado, el Pacto Histórico será uno de los principales bloques de oposición al gobierno del presidente electo, Abelardo De la Espriella, especialmente frente a las reformas y proyectos de ley que impulsará el Ejecutivo durante el inicio de su mandato.
La bancada estará encabezada por Iván Cepeda en el Senado, luego de haber sido candidato presidencial y perder la segunda vuelta frente a De la Espriella. En la Cámara de Representantes, el liderazgo recaerá en Aida Quilcué. Ambos tendrán la responsabilidad de coordinar la estrategia legislativa del partido, definir su postura frente a las iniciativas del Gobierno y construir alianzas con otros sectores políticos para defender sus propuestas.
Entre los proyectos que el Pacto Histórico ha señalado como prioritarios para esta legislatura se encuentran la prohibición del fracking en Colombia y una nueva reforma tributaria con la que busca recaudar alrededor de $21 billones para contribuir al cierre del déficit fiscal.

¿El Pacto Histórico será mayoría en el Congreso?
Aunque el Pacto Histórico será la bancada con mayor número de congresistas, ese resultado no le garantiza el control de las votaciones ni la posibilidad de aprobar iniciativas sin el respaldo de otras colectividades.
En el Senado, el Pacto Histórico obtuvo 25 de las 108 curules, lo que representa cerca del 23 % de la corporación. Para alcanzar una mayoría simple en las votaciones ordinarias se requieren, en términos generales, 55 votos cuando asisten todos los senadores. Esto significa que la colectividad necesitaría al menos 30 votos adicionales provenientes de otros partidos para sacar adelante cualquier proyecto de ley de importancia.
Una de las fuerzas con las que podría coincidir en algunos debates es la Alianza Verde, que consiguió 11 curules en el Senado y dos en la Cámara de Representantes. Sin embargo, incluso si ambas bancadas actuaran de manera conjunta, apenas sumarían 36 senadores, una cifra todavía lejana a la mayoría requerida.
En contraste, los partidos que han manifestado cercanía o respaldo al Gobierno de Abelardo De la Espriella parten de una posición más favorable para conformar una coalición. El Centro Democrático obtuvo 17 curules en el Senado y 30 en la Cámara de Representantes, mientras que Cambio Radical contará con 18 congresistas, distribuidos en siete senadores y once representantes.
A estas cifras podrían sumarse las cinco curules en el Senado de Salvación Nacional, colectividad del presidente electo, además del respaldo que eventualmente otorguen congresistas del Partido MIRA y del Nuevo Liberalismo. A ello se añade que el Partido Liberal, el Partido Conservador y el Partido de la U aún no han definido oficialmente su posición frente al nuevo Gobierno, por lo que sus decisiones serán determinantes para la conformación de las mayorías legislativas.
En consecuencia, el escenario político indica que el Pacto Histórico será la bancada individual más numerosa del Congreso, pero no tendrá una mayoría propia.




