En diálogo con Valora Analitik, el presidente (e) de Bancóldex, José Alberto Garzón, presentó la visión de la entidad de cara a la reactivación comercial con Venezuela.
Destacó cómo sería el apoyo que desde la entidad se podrá a hacer a empresarios y diversos actores de la economía, aprovechando el cambio que está teniendo el país vecino
¿Cuál es el foco en regiones?
Vamos a tener una mayor presencia regional. Estamos abriendo nuestra oficina regional de Oriente, que va a cubrir todo el Oriente del país, particularmente Santander y Norte de Santander. Vamos a tener oficina en Bucaramanga y también un espacio en Cúcuta para trabajar en esa zona.

¿Cómo se conecta esto con la estrategia hacia Venezuela?
Bancóldex tiene la visión de ser el puente financiero que facilite y promueva la nueva dinámica de relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela.
Venezuela hoy es distinta a la que el sector empresarial colombiano conoció hace años. Tiene necesidades y oportunidades diferentes.
Queremos trabajar en la integración de cadenas regionales de valor. No solo promover exportaciones colombianas, sino también ver cómo articulamos lo que se produce en Venezuela con lo que se produce en Colombia.
¿Cómo se implementa esa estrategia?
La clave está en tres elementos: información, producto y canal. En información, necesitamos tener datos prácticamente en línea de todo lo que va pasando en la relación entre Colombia y Venezuela, así como en los flujos de recursos. Para eso tenemos acuerdos con la Cámara de Comercio Colombo-venezolana y relaciones con bancos venezolanos.
En producto, debemos mantener activos nuestros instrumentos de comercio exterior, como preembarque, y evaluar la posibilidad de financiar al comprador venezolano de productos colombianos, dependiendo de cómo evolucionen las condiciones.
En canal, necesitamos trabajar con el sistema financiero venezolano. Ellos son nuestros ojos en Venezuela y nosotros los de ellos en Colombia.

¿El esquema es similar al de crédito comprador en otros países?
Sí. Utilizamos relaciones de corresponsabilidad y también tenemos la posibilidad de financiar empresas colombianas que quieran invertir en Venezuela. Podemos operar por ambas puntas.
¿Qué garantías tendrán los empresarios que entren a ese mercado?
Eso se irá dando en el tiempo. Hoy vemos que sectores como el petrolero y minero-energético en Venezuela se están abriendo gradualmente, en función de las condiciones internacionales y regulatorias.
También dependerá de la evolución de la corresponsabilidad bancaria, porque hay entidades internacionales que han limitado su operación con Venezuela, incluso en sectores no sancionados.
Otro factor clave es la tasa de cambio. A medida que entren más dólares derivados de la operación petrolera, debería haber mayor estabilidad, lo que generará más confianza en el comercio.

Hoy muchas exportaciones se hacen con pagos anticipados por las restricciones existentes. Queremos avanzar con los bancos venezolanos para identificar nuevas formas de pago que permitan ofrecer mejores soluciones a los exportadores.
¿Qué sectores tienen mayor potencial?
Hemos identificado sectores como farmacéutico, agroindustria, químicos, plásticos y servicios. También hay oportunidades en talento, porque la economía venezolana requiere capacidades que empresas colombianas pueden aportar. En agroindustria hay un espacio muy importante
¿Ya han tenido acercamientos en Venezuela?
Sí. Hace unos días estuve en Caracas en un foro empresarial organizado por Fedecámaras. También tuvimos reuniones con empresarios venezolanos, con apoyo de ProColombia, y hemos sostenido encuentros con bancos venezolanos, algunos con presencia en Panamá.
Incluso recientemente tuvimos reuniones con varios bancos venezolanos con los que tenemos relación.
¿Esto requerirá inversión adicional?
Por ahora es un esquema basado en el fondeo tradicional de nuestras operaciones.




