La Secretaría de Hacienda de Bogotá cerró 2025 con un balance fiscal que combina finanzas sólidas, mayor presencia en los mercados de capitales y un incremento en el recaudo.
El Distrito le apostó por diversificar sus fuentes de financiamiento y fortalecer la relación con la ciudadanía.
Con lo anterior, logró un mayor número de aportes voluntarios de los contribuyentes. Uno de los hitos del año fue el regreso de Bogotá a los mercados de capitales, tanto a nivel nacional como internacional, tras varios años de ausencia.
En el frente externo, la ciudad emitió su primer bono verde internacional por US$600 millones de dólares ($2,3 billones), convirtiéndose en la primera ciudad de América Latina en realizar una operación de este tipo. La colocación registró una demanda de 1,34 veces el monto ofrecido, lo que permitió al Distrito acceder a capital privado internacional y ampliar su perfil de financiamiento.
Los recursos de esta emisión están destinados principalmente a proyectos de movilidad sostenible, como el metro de Bogotá, los cables aéreos de San Cristóbal y Potosí, y la nueva troncal de la calle 13 de TransMilenio.
En el mercado local, Bogotá volvió a emitir bonos de deuda pública interna por $510.000 millones, bajo un nuevo Programa de Emisión y Colocación (PEC), autorizado por la Superintendencia Financiera y el Ministerio de Hacienda, con un cupo global de $5,33 billones. Esta estrategia busca garantizar liquidez para proyectos de inversión y reducir la dependencia de una sola fuente de financiamiento.
Más recaudo y aportes voluntarios
El balance fiscal de 2025 también estuvo marcado por un mayor compromiso de los contribuyentes. Según la Secretaría de Hacienda, durante el año se registraron 24.568 aportes voluntarios del 10 % en el pago de impuestos distritales, el nivel más alto de los últimos 15 años, excluyendo el periodo de pandemia.
A ello se suma un avance en la ejecución presupuestal, bajo un cambio de enfoque que prioriza el indicador de giros —es decir, el pago efectivo por bienes y servicios recibidos— sobre el de compromisos contractuales. Con corte a noviembre de 2025, los compromisos alcanzaron el 86,2 %, mientras que los giros llegaron al 75,8 %, el nivel más alto registrado en las últimas cuatro administraciones de la ciudad.
Gestión, tecnología y nuevos instrumentos
Durante 2025 también se puso en marcha el primer proyecto de obras por impuestos en Bogotá, enfocado en la transición energética en infraestructura pública de sectores vulnerables, así como la modernización del sistema Bogdata, la plataforma misional de la Secretaría de Hacienda. Esta actualización permitió reducir tiempos de procesamiento entre 30 % y 45 % y fortalecer los estándares de seguridad de la información.
La Secretaría de Hacienda concluye que Bogotá cierra el año con un balance fiscal positivo, sustentado en mayor recaudo, nuevos instrumentos financieros y un renovado acceso a los mercados de capitales.




