Cada vez menos personas ganan al menos un salario mínimo en Colombia 

El aumento del salario mínimo en Colombia para 2026 contrasta con un dato inquietante: más ocupados quedaron por debajo del mínimo en 2025. 

Compártelo en:

El para 2026 quedó fijado en $1.750.905, más un auxilio de transporte de $249.095, para un total de $2.000.000 mensuales, tras el decreto expedido por el Gobierno Nacional.  

Lea también: Deducción en renta por 15 años y exclusión de IVA: el documento clave que debe pedir para estos beneficios 

El incremento fue de 23,7 % frente a 2025, muy superior a la inflación causada del año anterior y uno de los ajustes más altos de las últimas décadas. 

Pero la discusión no se limitó al porcentaje. El decreto fue objeto de una suspensión provisional por parte del Consejo de Estado, que pidió al Ejecutivo sustentar técnicamente el aumento conforme a los criterios legales de productividad, inflación y crecimiento económico. El Gobierno respondió con un nuevo acto administrativo manteniendo el monto, lo que dejó claro que el debate no es solo político, sino jurídico y económico. 

Salario mínimo 2026: el precedente de 2016 que influyó para suspender el incremento actual

En paralelo a esta controversia, hay un dato estructural que genera preocupación debido al impacto que podría generar el incremento salarial de 2026: cada vez menos personas logran ubicarse al menos en el umbral del salario mínimo

Menos personas logran ganarse al menos el salario mínimo en Colombia

Las cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), consolidadas entre enero y octubre de 2025, muestran que: 

  • 11,3 millones de personas ocupadas ganaban menos de un salario mínimo. 
  • 2,4 millones recibían exactamente un salario mínimo. 
  • 6,0 millones estaban entre más de uno y hasta dos mínimos. 
  • 1,5 millones entre más de dos y hasta tres mínimos. 
  • 1,5 millones más de tres salarios mínimos. 

En términos porcentuales, el 48,9 % de los ocupados en 2025 estaba por debajo del salario mínimo, frente a 45,2 % en 2024 y 47,1 % en 2023.  

El dato más revelador está en la categoría de quienes ganan exactamente un salario mínimo: pasaron de representar 16,5 % en 2024 a apenas 10,3 % en 2025. En números absolutos, el grupo cayó de 3,7 millones a 2,4 millones de personas. 

Ese retroceso se dio con un aumento del salario mínimo para 2025 que fue de 9,54 %, cifra considerablemente menor que el decretado para 2026. En otras palabras, incluso con un ajuste más moderado el año pasado, más trabajadores quedaron por debajo del umbral legal. 

Este comportamiento no puede analizarse aislado de la estructura laboral colombiana. Según el DANE, la informalidad laboral a nivel nacional supera el 55 %, lo que implica que más de la mitad de los ocupados no tiene una relación laboral formal con protección plena en seguridad social. 

En ese universo se concentran buena parte de los ingresos inferiores al salario mínimo. La informalidad no está sujeta de manera estricta al piso salarial legal, y muchos trabajadores independientes, jornaleros, vendedores informales y micronegocios operan con ingresos variables o inferiores al mínimo. 

Salario mínimo y auxilio de transporte

Por eso, el aumento nominal del salario mínimo no garantiza que más personas pasen a devengar al menos ese monto. De hecho, las cifras de 2025 muestran lo contrario: mientras el mínimo sube, la proporción de trabajadores por debajo de ese nivel puede ampliarse

Si con un incremento menor ya se evidenció una caída en la proporción de trabajadores en ese rango, la pregunta que se abre para este año es si un aumento más agresivo podría generar efectos no previstos sobre el empleo formal. 

Le puede interesar leer: Las profesiones que más contratarán en Colombia en 2026, según expertos en talento humano 

El contraste es contundente: en 2025, casi la mitad de los ocupados ganó menos de un salario mínimo y solo 6,7 % superó los tres mínimos. El grueso del mercado laboral sigue concentrado en la base de la pirámide salarial. 

Las próximas mediciones del DANE serán determinantes. Si en 2026 la participación de ocupados que ganan menos de un mínimo vuelve a crecer, el país enfrentará una paradoja compleja: un salario mínimo históricamente alto coexistiendo con una base laboral mayoritariamente por debajo de ese piso legal.