Los depósitos de la Dirección del Tesoro Nacional en el Banco de la República, indicador conocido como la caja de la Nación, registraron una caída drástica al cierre de febrero, situándose en mínimos históricos para este periodo del año.
Entre el 23 y el 27 de febrero, el saldo de la caja pasó de $15,2 billones a apenas $6,6 billones. Los analistas advirtieron que la cifra es inusualmente baja, a pesar de que el Ministerio de Hacienda realizó una emisión de deuda interna (TES) excepcionalmente elevada el mes pasado.

En total, la Nación captó $22,6 billones en deuda interna, una cifra con pocos precedentes que se desglosa en $15,6 billones por operaciones convenidas (máximo histórico), $3,4 billones a través de subastas y $3,6 billones mediante deuda interna de corto plazo (TCO).
Un informe del Banco de Bogotá señaló que incluso con esta inyección masiva de recursos, la liquidez no fue suficiente. “En el mes, Hacienda vendió más de $3 billones de su portafolio de TES, dejando claro que las presiones de liquidez en el inicio de año han sido elevadas como resultado de un recaudo tributario que no cumple los objetivos, una ejecución presupuestal que no muestra señales de moderación, y el engrosamiento de una caja en dólares para acarrear las obligaciones en moneda extranjera”, detalló.
Causas de la asfixia financiera
Según los expertos, esta situación de liquidez ajustada es el resultado de una combinación de factores fiscales que incluyen un recaudo insuficiente, pues los ingresos tributarios no están cumpliendo con los objetivos trazados, y un gasto desbordado, dado que la ejecución presupuestal no muestra señales de moderación.
Adicionalmente, según el Banco de Bogotá, el Gobierno ha tenido que engrosar su caja en dólares para cumplir con pagos derivados de cupones, el vencimiento de un bono global en euros en marzo y pagos parciales de las operaciones de manejo de deuda del Total Return Swap (TRS). Acciones & Valores recordó en su informe de mercado que esta semana, la Nación enfrentó el pago de $5,8 billones por el vencimiento de un título de corto plazo.
Si bien marzo podría ofrecer un respiro parcial, los desafíos persisten. El Banco de Bogotá anticipa una menor presión de gasto debido a que los pagos de intereses de deuda interna bajarán de más de $10 billones en febrero a menos de $4 billones en marzo.
Además, el Banco de la República realizará este mes el giro de sus utilidades a la Nación por un valor de $14 billones. Parte de estas utilidades se girarán en forma de títulos TES, los cuales Hacienda podría verse forzada a vender rápidamente para mantener su liquidez, según la entidad financiera.
A esto se suma la incertidumbre política, pues los expertos han advertido que el apetito de los inversionistas por los títulos de deuda pública colombiana estará condicionado por los próximos resultados electorales.
Para Acciones & Valores, este entorno de fragilidad fiscal seguirá siendo un factor determinante para la dinámica de la curva de deuda pública en las próximas semanas, manteniendo al mercado en máxima alerta sobre la capacidad de maniobra del Tesoro Nacional.
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