Si bien la agenda energética aborda múltiples problemas en cuanto a la producción de gas, petróleo y retos en energía eléctrica, existen ventajas para hacer negocios en Colombia en esta materia. Una de ellas es que hay descuentos tributarios y también tratamientos especiales para proyectos en los que se genere energía renovable.
Lo anterior se debe a que el país se encuentra en un proceso de transición de su matriz energética y ha otorgado beneficios tributarios, subastas de asignación de contratos a largo plazo, subastas del cargo por confiabilidad e incentivos al desarrollo de energía eólica, hidrógeno y almacenamiento de energía a través de baterías. Por ejemplo, uno de los programas que impulsa el Gobierno en renovables es Colombia Solar, con la finalidad de fortalecer esta fuente en el consumo de los usuarios.

Por otro lado, en materia regulatoria, tiene un esquema abierto para el desarrollo de proyectos de generación eléctrica. En cuanto a los servicios públicos de energía y gas, los inversionistas no requerirían autorizaciones o una concesión especial del Ministerio de Minas y Energía u otra entidad, salvo permisos de uso del suelo u otros requisitos locales, para implementar su proyecto.
Frente al impuesto sobre la renta, las sociedades en el país y los establecimientos permanentes de personas extranjeras están sujetos a un tributo sobre sus rentas de fuente mundial a una tasa de 35 %. Las personas jurídicas extranjeras sin residencia en el país están sujetas al impuesto sobre las rentas de fuente colombiana. Y las instituciones financieras, empresas de generación de energía hidroeléctrica y las dedicadas al carbón y a la exploración y producción de petróleo y gas están sujetas a una sobretasa que oscila entre 3 % y 15 %, dependiendo del nivel de renta gravable.

Por otro lado, hay lineamientos para contratar energía a largo plazo, ya que en octubre de 2025 la cartera energética expidió un decreto para establecer estos mecanismos de contratación. Este es aplicable a la generación convencional, renovable y de almacenamiento energético, con la finalidad de brindar estabilidad al sector, así lo señaló la firma Pérez-Llorca.
A lo anterior se suma que, en los planes de política pública, la meta del gobierno Petro fue alcanzar cerca de seis gigavatios en capacidad de generación con energías renovables entre eólica y solar, y conectarlas al Sistema Interconectado Nacional. Según la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), actualmente existen 3.744 megavatios instalados en plantas de generación con fuentes renovables, de los cuales 2.276 megavatios están en operación y 1.467 megavatios en fase de pruebas.
Por otro lado, en materia de hidrógeno, el país está en etapa de implementación de su hoja de ruta, con la finalidad de fomentar este tipo de energía. La firma señaló que, para el cierre de 2025, Colombia contó con ocho proyectos de hidrógeno y gases renovables en operación.
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