Colombia insiste en importar gas por nuevo escenario petrolero en Venezuela; billonaria inversión se necesita

En contraste, los analistas señalaron que la importación de gas desde Venezuela a Colombia no es como soplar y hacer botellas.

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En el marco de la imposición de aranceles de hasta 30 % a las importaciones de Ecuador desde Colombia, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, señaló que no es un secreto que el deseo del Gobierno Petro es importar gas venezolano.

“Al parecer hay un mejor ambiente, pero sigue en pie la infraestructura, la interconexión eléctrica, la exportación e importación de energía, como era antes. Sería una muy buena noticia para el país traer gas de Venezuela. Esto estará en la agenda de conversación con el gobierno de EE. UU. y posteriormente con el de Venezuela, al igual que el tema de Monómeros”, expresó Palma.

Pero traer gas no es una tarea sencilla, sino que requiere de una infraestructura especializada denominada gasoductos, que en este momento se encuentra obsoleta. También se mencionó que puede traerse el energético del campo Perla (Venezuela), y que la compra de gas desde ese punto sería más económica en comparación con otras locaciones como Trinidad y Tobago. Sin embargo, analistas y gremios del sector manifestaron que la importación de gas desde Perla es inviable.

Edwin Palma, ministro de Minas y Energía de Colombia. Imagen: Ministerio de Minas y Energía
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía de Colombia. Imagen: Ministerio de Minas y Energía

¿Qué es el campo Perla?

Este es un campo de gas situado en el bloque Cardón IV, en el Golfo de Venezuela. Tiene un área cercana a 33 kilómetros cuadrados. El campo está operado por Repsol y Eni. Este yacimiento puede alcanzar una capacidad máxima de producción de 1.200 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Esto significa que triplica la capacidad del yacimiento marino Sirius, localizado en el mar Caribe colombiano, el cual también es la mayor promesa para que Colombia aumente su capacidad de suministro de gas.

Adicionalmente, Perla es una fuente importante en el mercado energético de Venezuela, ya que aporta 35 % del gas que se consume en ese país, y su producción promedio se estima en cerca de 580 millones de pies cúbicos diarios, equivalentes al 15 % de la producción nacional.

¿Qué tan viable es traer gas de este gigantesco yacimiento?

La Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol) enfatizó que recibir gas natural licuado desde Perla, en Venezuela, no es viable ni a corto ni a mediano plazo, ya que no se cuenta con la infraestructura necesaria para que esta exportación pueda darse.

En este punto es necesario recordar que el gas natural licuado es el mismo gas, pero en estado líquido. Para que el gas pase de estado gaseoso a líquido se requiere una infraestructura de licuefacción, y eso es precisamente lo que, según Campetrol, hace falta: una infraestructura de licuefacción y acceso a puertos para garantizar que el gas natural licuado se produzca y sea recibido en Colombia.

Mercado petrolero y gasífero. Imagen: ©zhengzaishuru de Getty Images Pro a través de Canva.com
Mercado petrolero y gasífero. Imagen: ©zhengzaishuru de Getty Images Pro a través de Canva.com

En caso de que se desee importar gas desde ese yacimiento, se tendrían que realizar inversiones considerables y desarrollar una infraestructura marítima especializada, con capacidades de regasificación en Colombia, las cuales están todavía en desarrollo.

A todo esto se suma el problema que los analistas recalcan cada vez que se les pregunta sobre Venezuela: no está rehabilitado el gasoducto binacional Antonio Ricaurte, el cual ha estado inactivo desde 2015 y también requiere cuantiosas inversiones. Por lo cual, Campetrol dijo que, si hay estimaciones de ahorro al recibir gas desde Perla frente a otros mercados, deben ponerse en consideración estos factores.

“El ahorro potencial existe, pero es imposible calificarlo con precisión. En teoría, el gas venezolano transportado por ducto podría ser más barato que el que se importa actualmente en Colombia, cuyos costos en planta suelen ubicarse entre US$8 y US$10 por millón de BTU. Sin embargo, ese diferencial se reduce significativamente cuando se incorporan los costos de rehabilitación de infraestructura, tratamiento del gas y riesgos contractuales”, expresó Felipe Bernal, miembro del Centro Global de Energía de la Universidad de Columbia.

Además de lo anteriormente mencionado, no hay cifras oficiales sobre cuánto sería el ahorro específico si se trae gas de Perla en comparación con otros mercados, como Trinidad y Tobago. Aunque esto no significa que se cierren las puertas a ese mercado, ya que datos de la Unidad de Planeación Minero-energética, junto con los del Gestor del Mercado, mencionaron que Colombia tendrá déficits de gas y que, a pesar de la entrada de Sirius, estos persistirán.

Colombia insiste en importar gas por nuevo escenario petrolero en Venezuela; billonaria inversión se necesita

De esa manera, no solamente se requiere el arreglo del gasoducto Antonio Ricaurte, que conecta La Guajira colombiana con el lago de Maracaibo (Venezuela), sino también reparar y aumentar la capacidad de transporte desde Perla hasta Maracaibo, dijo Sergio Cabrales, profesor de la Universidad de los Andes.

Para el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, otro impedimento para importar gas desde el bloque Cardón IV es que la calidad del energético producido en este yacimiento no cumple con las especificaciones que consume Colombia, con lo cual, si se llegara a importar gas desde este campo, tendría que montarse una planta de tratamiento, lo que a su vez significa más gasto.

“En plata blanca, es cuantiosa la inversión requerida para contar con la disponibilidad de gas desde Venezuela, y ni Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ni Ecopetrol cuentan con el músculo financiero para asumirla. Importar gas desde Venezuela, entonces, no es algo que parezca soplar y hacer botellas”, dijo Acosta.

Por su parte, Julio César Vera, presidente de XUA Energy y experto del sector, manifestó que no se sabe con certeza quién haría las inversiones del lado venezolano, dadas las disputas contractuales, operativas y financieras que ha tenido Repsol con el gobierno de ese país. Vera adicionó que este es un proyecto viable, pero que no sería de corto plazo y que requerirá inversiones importantes, reiterando que no se ve en el horizonte quién estaría dispuesto a asumirlas.

El presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), Frank Pearl, manifestó que cualquier iniciativa para traer gas venezolano a través de los gasoductos requerirá no solo un desarrollo de infraestructura, que tomará por lo menos entre uno y dos años de trabajo, sino también superar los obstáculos contractuales y regulatorios entre las empresas de ambos países. A esto se suman las sanciones OFAC (Lista Clinton), que, según lo dijo el dirigente gremial, serán levantadas cuando Venezuela obtenga un marco constitucional que brinde garantías a los inversionistas.

Colombia debe tener presente que esta alternativa no sustituye la prioridad ineludible de desarrollar nuestros propios recursos energéticos. El país debe recuperar la autosuficiencia en gas, tanto por razones de seguridad energética como de competitividad y sostenibilidad. Es fundamental avanzar en la exploración y desarrollo del potencial nacional, de los proyectos costa afuera como Sirius, el Valle Inferior del Magdalena, Sinú-San Jacinto y los yacimientos no convencionales, entre otros”, agregó Pearl.

Frank Pearl, presidente de ACP
Frank Pearl, presidente de ACP. Imagen: Sebastian Alvarado/Valora Analitik

¿Qué vendrá para el panorama energético en Venezuela?

Tras la intervención estadounidense que terminó con la salida de Nicolás Maduro del poder, el panorama energético de ese país parece estar dando giros de 180 grados. Se anunciaron inversiones por más de US$100.000 millones para la recuperación del sector. Empresas como ExxonMobil, ConocoPhillips, y en especial, Chevron, han vuelto a hablar sobre lo que significaría reinvertir en ese país o ampliar su capacidad de producción.

Por lo cual, el exministro Acosta no ve lejano que haya un acuerdo entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Delcy Rodríguez, quien sucedió a Maduro.

“La recuperación de la industria petrolera de Venezuela, y por consiguiente, de Pdvsa, que es la caja registradora del país, puede dar liquidez al gobierno y contribuir de manera significativa a la reactivación de la economía venezolana”, afirmó el exministro.

Destacado: Acercamiento entre EE. UU. y Venezuela abre opción de importar gas a Colombia; reactivación podría costar hasta US$300 millones

Incluso fue más allá, señalando que podría darse un escenario de integración económica colombo-venezolana y también una asociación entre Ecopetrol y Pdvsa. Sin embargo, concluyó que esto tomaría tiempo y que todo se produciría en el marco del relevo del presidente Petro, cuyo mandato termina el 7 de agosto de 2026.